No es muy común que los reporteros y asistentes a una carrera busquen la mejor vista de la pit stop o parada en boxes de la NASCAR solo para presenciar el cambio de una llanta en cuestión de segundos. Tampoco es muy frecuente que quien cambia la llanta, sea una mujer. Y es menos frecuente todavía, que esa mujer sea afroamericana.

Mujeres que abrieron el camino en un deporte estigmatizado

Brehanna Daniels, de 24 años, está haciendo historia como la primera mujer afroamericana cambiadora de neumáticos en la NASCAR, una industria tradicionalmente dominada por los hombres. Para Daniels, lo que hace:

“Está derribando barreras, abriendo puertas para otras personas que se parecen a mí”

Brehanna está ganando notoriedad y acaparó las miradas de todos durante la carrera del sábado 7 de julio en el autódromo Daytona International Speedway, en Florida. Daniels no está acostumbrada a que la observen mientras realiza su trabajo, sin embargo, entiende la importancia de lo que estaba haciendo, porque va más allá de un simple cambio de neumáticos.

Su historia, como ella, no es común. Antes de llegar a la zona de pits, era jugadora de baloncesto colegial en Virginia Beach, además es aspirante a actriz. Cuando estaba a punto de graduarse de la Universidad Estatal Norfolk de Virginia, pensó en hacer un posgrado para actuar o bien, continuar su carrera en el baloncesto. Daniels jugaba como base y escolta en el equipo, y jamás le cruzó por la mente unirse a la NASCAR, de hecho, no conocía nada sobre automovilismo y la única vez que vio un fragmento de una carrera fue por televisión, mientras cambiaba de canal.

Incluso en ese momento, no le encontró ningún atractivo; Daniels admite qué pensó: “¿A quién le gusta conducir en círculos todo el día?”. Sin embargo, ahora ve muchos circuitos y le ha encontrado la magia. Terminó trabajando en el automovilismo gracias al Drive For Diversity, un programa de la NASCAR, cuyo objetivo es atraer a minorías y mujeres al deporte, principalmente como conductores, pero también en el patrocinio, miembros de la tripulación, y por supuesto público diverso.

Ahora ella trabaja en un lugar donde se espera que los equipos especializados, el Pit Crew, mantengan el automóvil en óptimas condiciones para alcanzar la meta en cada carrera; que cambien cuatro neumáticos, realicen ajustes de manejo, reparaciones en carrocería, reparaciones mecánicas y llenen el tanque de gasolina, todo en la menor cantidad de segundos posible.

(Imagen: Jalopnik)

Los equipos de boxes son ligeramente más diversos que los equipos de pilotos, pero antes de que el nombre de Brehanna Daniels se hiciera conocido debido a la cobertura de los medios, algunas personas no entendían por qué ella estaba en la pista. Sin embargo, Daniels está determinada a  hacer una diferencia, y se siente más aceptada en el medio que hace algunos años:

“No quiero ser parte de algo cuando no veo personas que se parecen a mí allí. Ahora otros tienen la oportunidad de verme en este deporte y decir: ‘Oye, ella está metida, yo también puedo participar'”

Daniels está haciendo historia, pero no solo como la primera mujer afroamericana en trabajar en un equipo de mecánicos en los mejores circuitos de NASCAR, además, forma parte del primer dúo femenino en la era moderna en trabajar juntas en un equipo de boxes en una carrera.

Breanna O’Leary y Brehanna, se conocieron en el programa Drive For Diversity, y crearon un hito en Daytona al cambiar los neumáticos del auto Chevrolet Camaro ZL1 N ° 51 de Ray Black Jr., durante una carrera de 643.738 km. Daniels cambió los neumáticos delanteros, mientras que O’Leary, cambió los neumáticos traseros.

Brenna, de 26 años también es una deportista, era jugadora de softball de Alcorn State. Ninguna de las dos tenía interés alguno, o algún tipo de conocimiento práctico de la NASCAR. Sin embargo, ambas cuentan con las cualidades inherentes para el puesto: talento, atletismo y entusiasmo.

Antes de Daniels y O’Leary, solo cinco mujeres habían trabajado en un equipo de boxes de la NASCAR, que hasta este año había estado conformado por seis miembros. Ahora la Asociación redujo los equipos de boxes a cinco miembros, y esto obligó a los equipos a otorgar una mayor ventaja a la velocidad y el atletismo, lo que le dio prioridad a ambas.

Como en cualquier deporte profesional, hay una cantidad mayor de por medio si se llega al más alto nivel. Daniels trabajó en 35 carreras en la serie inferior de la NASCAR, donde un cambiador de llantas puede ganar entre 250 y 600 dólares por carrera. Esa cifra aumenta de 600 a 800 dólares en la serie principal, la Monster Energy NASCAR Cup Series.

Llegar a esa instancia, toma aproximadamente de tres a cuatro años, y el salario promedio es de 80 a 120 mil dólares al año, pero “las superestrellas” de los pits pueden ganar entre 150 y 200 mil dólares al año.

Más allá de los sueldos, Daniels quiere llegar a lo más alto en este deporte dominado, hasta ahora, por los hombres. Espera estar en la Copa de mayor nivel en los próximos años.

Las mujeres más poderosas en el futbol

Lo cierto es que la de Brehanna Daniels está por encima de la típica trayectoria de cuatro años en el puesto; su futuro luce brillante y se espera que este continúe así, por su propia carrera, pero también por la de aquellas chicas que quieran seguir sus pasos y unirse a la NASCAR.

Por supuesto, después de la carrera de Daytona este fin de semana, esta un poco más cerca de lograr convertirse en leyenda.