La discriminación en Estados Unidos se está haciendo cada vez más visible contra las personas que profesan la religión musulmana. En esta ocasión la afectada fue Je’Nan Hayes, joven de la secundaria Watkins Mill, gracias a usar hijab.

Hayes había jugado toda la temporada sin ninguna complicación, pero en el último partido se le indicó a la entrenadora del equipo que la joven no podría jugar, pues de acuerdo a una regla estatal (Maryland) se requería presentar evidencia documentada de que ella estaba usando su hijab debido a su creencia musulmana.

Donita Adams, coach del equipo, trató de que se cambiara esa regla antes del partido, pero no lo logró. Así Je’Nan vio todo el partido desde el banco, pese a que todas sus demás compañeras habían salido a la duela.

Al final del partido, Hayes se entero de los motivos de su ausencia y aseguró que “me sentí discriminada y no me siento bien en absoluto. Si hubiera sido por el color de mi playera o cualquier cosa lo acepto, pero al ser por mi religión lo lleva a otro nivel diferente”.