Barry Bennell, el pederasta disfrazado de entrenador

“Cuando tenía 11 años mi entrenador abusaba de mí”, las impactantes declaraciones de Andy Woodward fueron escritas por “The Guardian”, 33 años después de los abusos que sufrió el jugador....
Fotografía: Matt Risby / Action Images

“Cuando tenía 11 años mi entrenador abusaba de mí”, las impactantes declaraciones de Andy Woodward fueron escritas por “The Guardian”, 33 años después de los abusos que sufrió el jugador.

En entrenador Barry Bennell era uno de los ojeadores más importantes en Gran Bretaña por lo que el nombre de Woodward llegó a sus oídos, cuando lo vio en el Stockport Boys se dio cuenta de que era una joven promesa con gran habilidad.

Barry invitó al chico de 11 años a quedarse en su casa para poder participar en una prueba del Manchester City y así llegar al equipo Crewe Alexandra pues, según The Guardian, consideraba que tenía el potencial necesario para jugar con los juveniles. Andy y su familia sabían que era una gran oportunidad por lo que aceptaron la invitación.

“Su casa tenía todo lo que puedas imaginar. Nada más entrar me di cuenta de que tenía tres máquinas de frutas y un billar. Había incluso un pequeño mono y cuando subías las escaleras se posaba en tu hombro. Mi sueño era ser futbolista y él me iba dejando ‘caramelos’ para que me quedase con él fines de semana y vacaciones […]”. Ahí empezaron los abusos hacia el jugador.

Para poder silenciar a Woodward, Barry utilizó los chantajes físicos y emocionales, le mostró su habilidad con los chacos, con ellos rompía un trozo de papel frente a sus ojos para demostrarle su “poder”. El entrenador no se conformó con eso,  también lo amenazó en varias ocasiones con terminar su carrera futbolística.

Sin embargo, la situación de Woodward tomó un tinte más siniestro cuando Bennell comenzó a tener una relación con la hermana del jugador. Andy tuvo que soportar ver cada fin de semana a ese hombre, en la misma mesa donde estaban sus padres, comiendo y bromeando sin ninguna preocupación.

En 1991, Andy vio cómo su abusador se convertía en su familia pues Barry contrajo nupcias con su hermana. “Era una tortura, es la única palabra que tengo para definirla”, asegura el nacido en la ciudad de Manchester.

En 1998, Bennell fue condenado a nueve años de prisión después de admitir que abusó de seis chicos de entre nueve y 15 años de edad. Fue condenado por 23 cargos de abuso sexual. En 2015 y la decisión del juez aumentó dos años más por otro caso ocurrido en 2012.

Woodward tuvo que dejar el futbol profesional a los 29 años, después de no poder sobrellevar esa situación que lo afectó durante mucho tiempo, además confesó que quiso suicidarse más de 10 veces. “Me arruinó, no sólo mi carrera sino también mi vida, hasta ahora me sentí libre para poder hablar de ello”, explicó Andy, quien nunca pudo debutar en Primera División.

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