Atleta invidente canta en el metro para poder entrenar

Existen muchas historias de atletas que encontraron en el deporte la manera de salir adelante y superarse profesionalmente, sin embargo las de los deportistas con capacidades diferentes son dignas de...

Existen muchas historias de atletas que encontraron en el deporte la manera de salir adelante y superarse profesionalmente, sin embargo las de los deportistas con capacidades diferentes son dignas de llevarse a la pantalla, pues la situación que enfrentan día a día los impulsa a esforzarse más por conseguir los resultados idóneos para su país, tal como lo hace Alejandro Pacheco Castillo quien canta en los vagones del metro para poder seguir practicando su deporte.

Alejandro perdió la vista a los 19 años a causa de la intoxicación neurocerebral, esto tras varios años de estar consumiendo droga y alcohol en excesos. Ya ciego, encontró un refugio en el deporte para poder desarrollarse integralmente en la sociedad y dejar de lado sus adiciones.

“Cuando perdí la vista me dio mucha depresión y empecé a hacer mucho ejercicio, pero en mi casa, sin salir… No es sino hasta que llego a la Escuela Nacional para Ciegos es cuando encuentro el deporte adaptado y como a los 22 o 23 años es cuando conozco lo que es una pista, lo que es el atletismo”, declaró Pacheco a Michel Cruz de La Afición.

Dentro de sus logros como deportista adaptado, Alejandro presume un Campeonato Nacional de Atletismo, además de dos preseas para México en el Gran Prix Lotería Caixa de Atletismo para Ciegos de Sao Paulo, Brasil, además de una participación en los Juegos Panamericanos de Toronto en 2015.

Sin embargo, Alejandro Pacheco ha tenido que recurrir a otro talento para encontrar el recurso económico y continuar con sus entrenamientos. El atleta invidente se ha visto en la necesidad de salir a cantar a los vagones del Metro de la Ciudad de México para conseguir alguna moneda que le ayude a seguir en el deporte profesional y mantener a su esposa e hija.

“Pido recursos y apoyos para poder seguir entrenando, ya que por lo mismo del entrenamiento, que es dos veces a la semana al ser de alto rendimiento, además del cansancio no me pueden dar trabajo”, declaró Alejandro a Milenio.

Apenas en septiembre pasado, trascendió en ESPN que a Alejandro se le retiró el apoyo que recibía por parte de la CONADE y la Federación Mexicana de Ciegos y Débiles Visuales, misma que declaró es una mafia ya que los apoyos solo se los entregan a los miembros de la familia de los dirigentes. “dicen que por bajo rendimiento, pero vengo de correr el maratón de la Ciudad de México, donde quedé en el tercer lugar el pasado 27 de agosto (en la categoría de ciegos y débiles visuales)”, declaró.

Mientras su situación se aclara, el atleta continúa cantando al rededor de dos veces por semana en los vagones del Metro, donde llega a recaudar hasta 300 pesos de apoyo de los usuarios que le sirven para los transportes y alimentación.

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