A principios de 2015, los pobladores de la colonia Los Cafetales y Tulipanes de la Ciudad de Tapachula, Chiapas, reclamaban al gobierno municipal que en el predio que se ubica en el número 30700 de la carretera a Puerto Madero se ocultaban una gran cantidad de delincuentes. Para entrar al predio tenías que librar algunas ramas y seguir por un camino de tierra que te llevaba a una pared de color naranja con unas letras grandes que decían Estadio Olímpico de Tapachula.

Por mucho tiempo el inmueble, que fue inaugurado 1988, estuvo en el olvido, no había un equipo que quisiera jugar en la plaza. Por ahí pasaron las filiales de los Jaguares de Chiapas y un equipo de la Universidad Autónoma de Chiapas. Era un lugar desolado que sirvió a los delincuentes para ocultarse después de cometer algún delito.

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Los habitantes de Tapachula nunca se imaginaron que tres años después, la sede se convertiría en una de las más importantes del país y que estarían disputando una final de la Liga de Ascenso MX. Todo esto pasaría en abril de 2018, pero en el 2015 todo era desolador.

Gabriel Orantes y su familia nunca pensaron que en agosto de ese mismo año estarían operando una franquicia en una de las ciudades fronterizas del país que menos relevancia tiene, todo porque comparte frontera con Guatemala.

Cuando terminó el torneo de Ascenso del Clausura 2015, la franquicia de Estudiantes Altamira estaba en riesgo. La Familia Hita, dueños del equipo buscaban una nueva plaza, pues el puerto tamaulipeco no era redituable. Fue Enrique de Hita Yibale, quien se sentó con Orantes y negociaron llevar el equipo a Tapachula bajo el mote de Cafetaleros.

El primer problema era que no existía un estadio digno para albergar partidos de futbol profesional, Gabriel Orantes recuerda, “era un estadio con una sola grada, ya había recibido una remodelación, tenía bancas, pero se necesitaba tener una grada más”.

“Tuvimos que comenzar la pretemporada en Chiapas, armamos un equipo competitivo, pero con muchas dificultades”. El partido de presentación se tuvo que realizar en una cancha alterna, el estadio Alejandro Córdoba, que apenas pudo recibir a poco más de mil personas en un Cafetaleros de Tapachula vs Xelajú de Guatemala.

El debut en Tapachula fue hasta la Jornada 4 del Apertura 2015. Ese día la televisora tuvo que colocar unos andamios para poder lograr las tomas a la cancha, pues con una sola grada no querían que de fondo se observarán las obras de construcción.

En poco tiempo los tapachultecos se convirtieron en la afición más fiel, en cada partido se hacían presentes 8 mil seguidores que abarrotaron las gradas. Para el presidente de Cafetaleros de Tapachula, Gabriel Orantes, la clave del éxito radica en que son “un equipo cercano a la afición, representan los colores y la cultura de una población necesitada de futbol profesional”.    

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El presidente del equipo debe reconocer que el equipo tiene los boletos más baratos de la categoría, en fase regular los accesos cuestan 50 y 100 pesos, la idea es tener muchos aficionados. “Tenemos que ser congruentes del lugar en donde estamos, la gente no tiene la oportunidad de pagar un boleto caro, nosotros nos esforzamos en la economía y la afición responde”, comentó Gabriel Orantes, quien también reconoce que la Copa MX es un escaparate para los equipos de la división, “representa un ingreso extra que un equipo de primera te visite”.

Las cosas han cambiado, esto después de tres años de aquellas quejas de los vecinos por los delincuentes que se escondían en el estadio. Ahora, el Gobierno de Chiapas ha invertido y tienen todo un escenario de Primera División con capacidad para 21, 018 espectadores que en cada jornada registra una entrada de 15 mil. Sobre la carretera se alcanza ha observar el inmueble pintado de verde y sin maleantes.

En todo el 2018, el equipo del Soconusco tuvo en siete partidos como local y en todos registró el mejor promedio de asistencia de cada jornada. En total, Tapachula tuvo una asistencia de 122, 173. Esto supera a Lobos BUAP, equipo que acaba de descender de la Primera División.

Para los Cafetaleros, ingresar a la Liguilla no solo fue un éxito deportivo, también se reflejó en la finanzas del club. En los cuartos de final ingresaron 10, 225 espectadores; semifinales 17,557 y para la tendrán un lleno, lo cual son buenas noticias para la taquilla. Solo para el partido final se espera que el equipo de Tapachula obtenga tres millones y medio de pesos, algo que significa uno de los mayores ingresos por concepto de taquilla en la liga de Ascenso MX.

Gabriel Orantes reconoce que se trata de un gran logro que podría verse reflejado en un ascenso, esto aunque su equipo no tiene la certificación. El gran éxito del equipo recala en la identidad con la población, precios populares y buenos resultados. Por su parte la afición está dispuesta a pagar un boleto, todo para cumplir el sueño de la Primera División.