Muchos catalogan la Liga de Ascenso MX como aquella donde los jugadores solo van a retirarse, los equipos que ahí participan representan pequeñas ciudades, aquellas donde el futbol no llegó a tiempo o donde después de un tiempo dejaron de ser importantes para el negocio del balompié. Se trata de una liga donde pasa de todo, los juegos pueden terminar en una batalla campal o en una tremenda borrachera que continúa a las afueras del estadio.

Estas ciudades se quedarán sin futbol para la siguiente temporada

Podemos relatar grandes historias de jugadores o franquicias que comenzaron en una sede y a lo largo de su vida han pasado por muchas ciudades. Hablar de los equipos fantasmas o hasta la inversión del narcotráfico. Estadios que en las poblaciones representan un punto de reunión o el mismo parque principal. 

Hay una variedad de tópicos que se pueden barajear (prometo hablar de ellos), pero en esta ocasión hablaré de Altamira, una ciudad de Tamaulipas que hace algunos años tuvo un equipo de la extinta Primera A y ahora tienen el estadio en total abandono. Altamira es impulsada por la industria del  manejo de carga y el manejo de fluidos petroquímicos.

En 2014, tuvieron por última vez al Altamira FC, equipo que dio muy pocas alegrías, sin protagonismo. Tras negociaciones decidieron trasladar la franquicia a Tapachula, Chiapas, para darle vida a los Cafetaleros. Tras la mudanza, el Estadio Altamira quedó abandonado, sin equipo y sin mantenimiento. Poco a poco se ha ido degradando y ha sido bandalizado.

Después de cuatro años de abandono, el inmueble ha tenido muchos estragos. Sufrió inundaciones que terminaron por dañar el césped, el agua llegó hasta las gradas y almacenó una gran cantidad lodo. Por la falta de atención ya han crecido plantas en las gradas. Debido a la nula seguridad, personas han ingresado para robar algunas cosas de vestidores y romper los vidrios de los palcos.

Autoridades municipales y gubernamentales no han sabido atender el caso, pues hasta el momento no existe un proyecto de rescate para inmueble que para su construcción ocupó dinero del erario público. En diciembre pasado se licitó una remodelación, donde el Gobierno de Tamaulipas liberó poco más de 10 millones de pesos. La obra debió iniciar el 12 de enero, pero no sucedió. No se sabe que pasó.

Gobierno de Veracruz no puede quedarse con la franquicia de Tiburones

Es triste ver un estadio en abandono, porque parece más una inversión fantasma que termina por no servir.