Desde 1989 sólo dos naciones habían reinado en los mundiales de futbol sala: Brasil y España. El equipo sudamericano ha levantado el trofeo en cinco ocasiones, los españoles dos más. En el 2016 el guión cambiaría, gracias a Argentina.

En un juego vibrante, la albiceleste se enfrentó a una Rusia que también dio todo para conquistar el título, pero no fueron capaces sostener a una Argentina deseosa de proclamarse en Cali. Los goles platenses llegaron e los pies de Vaporaki (15, 38), Cuzzolino (19) y Brandi (21, 22); por su parte, Eder Lima fue la figura de los europeos, al firmar un hat-trick, aunque poco les sirvió. El otro tanto fue obra de Lyskov.

El campeonato argentino quedará para la historia, pues por fin hubo un cambio de estafeta. ¿Podrá comenzar una nueva hegemonía en manos pamperas?