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Turco Mohamed termina con su cábala y ‘olvida’ rosario dedicado a su hijo fallecido

El técnico de Rayados decidió ya no volver a poner el rosario en el banquillo que estaba dedicado a su hijo, Farid
Redacción Los Pleyers
(Foto: Internet)

Antonio Mohamed se ganó nuestros corazones. No solo hizo felices a muchos aficionados arrebatándole el título del Apertura 2019 al América en el Estadio Azteca, sino que también nos mostró su lado humano.

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Si algo tiene el Turco es fe, esa que mueve montañas y que es capaz de hacer posible lo imposible. En los festejos por la obtención del campeonato esto quedó demostrado con el rosario que el estratega besó en muchas ocasiones con lágrimas en los ojos.

La historia ya la conocemos todos. Cuando Farid, uno de los hijos de Antonio Mohamed perdió la vida en un accidente automovilístico, el argentino le prometió ganar un título con los Rayados del Monterrey, mismo que llegó en diciembre del año anterior.

Pocos creían esto posible, más porque el rival era el América de Miguel Herrera. Pero la hazaña se consumó en tanda de penales. Los regiomontanos lograron su quinta estrella y la promesa se cumplió de forma agónica.

Para el inicio del Clausura 2020, Monterrey realizó su debut hasta le Jornada 2, debido a que reprogramó su compromiso de la Fecha 1 para tener más tiempo de descanso y preparación. Y entonces Antonio Mohamed salió de la misma forma, con esa sonrisa en el rostro que solo la muestran los que se saben campeones y triunfadores.

Tony se sentó en el banquillo tradicional, pero en esta ocasión no salió con el rosario dedicado a su hijo, ese que colocaba en el asiente de su lado izquierdo en cada juego; solo traía el que comúnmente cuelga en su cuello.

Ya no era necesario

Muchos se percataron de lo mencionado anteriormente, otros no tanto. La razón es simple, ya no era necesario.

El pequeño Farid, que cada 15 días iba de la mano del Turco al Estadio Tecnólogico (antigua casa de Rayados), ya no ayudó espiritualmente a su padre, porque ya no era necesario.

La deuda está saldada; Mohamed respira con mayor tranquilidad. En su mente está el obtener el bicampeonato con Monterrey y después dirigir a Boca Juniors o a alguna selección de peso, como México o Argentina.

De ahora en adelante, todos esos sueños y metas que el Turco aún tiene por cumplir se tratarán de lograr sin esa cábala a la que nos acostumbró, pero ese guía espiritual y ángel que lo mira desde el cielo seguirá con él a donde sea que vaya.

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