Adulto mayor con prótesis buscará conquistar el Everest

Los retos son para cumplirlos, no importa que adversidades haya que enfrentar en el camino. Si el deseo se mantiene se puede conseguir y Xia Boyu es un ejemplo más...

Los retos son para cumplirlos, no importa que adversidades haya que enfrentar en el camino. Si el deseo se mantiene se puede conseguir y Xia Boyu es un ejemplo más en el mundo de los deportes.

En 1975, Boyu trató de escalar la montaña más alta del mundo por primera vez, el Everest, pero el resultado fue trágico. Tras un congelamiento, el alpinista chino tuvo que ser intervenido quirúrgicamente para que se le amputaran ambas piernas, por el daño sufrido.

Lee más: Atletas con discapacidad, tienen corazón de hierro

Después de que su cuerpo resultara afectado, y ya con prótesis, Xia ya ha tratado de conquistar el Everest en tres ocasiones, la última en 2016, cuando estuvo solo a 150 metros de cumplir el sueño; sin embargo, tuvo que retirarse después de que el estado de salud de su sherpa se viera afectado. Quedándose a prácticamente nada de llegar a la cima.

El Tribunal Supremo Nepalí había aplicado una norma en la cual se le impedía escalar montañas a débiles visuales y personas con doble amputación, pero dicha regla fue suspendida en marzo pasado y Boyu, de 70 años, fue el primer alpinista al que se le concedió el permiso para conquistar la montaña, de acuerdo al Departamento de Turismo.

“Esperemos que esta vez consiga llegar a la cima”, declaró el sherpa que acompañará a este adulto mayor a la expedición.

Esta será la cuarta ocasión que Xia trate de subir la montaña con más de ocho mil metros de altura usando sus prótesis, demostrando que las metas solo se consiguen si no se desiste para obtenerlas.

En caso de que Boyu logre la cima del Everest se unirá a un selecto grupo donde se encuentra Mark Inglis, quien fue el primer doble amputado en escalar la montaña, esto en el año 2006.

La historia de este alpinista chino se suma a la que hace unos días también protagonizó un joven que juega beisbol, en la posición de catcher y con una sola mano. Ambos son casos de perseverancia, amor y constancia en el mundo deportivo.