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El pugilismo tiene la vida útil del confeti

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El confeti es un pedazo de papel muy pequeño y multicolor. Se utiliza para enmarcar alguna celebración y tiene una vida útil muy corta para luego convertirse en basura, ser olvidado y hasta pisado.

Dentro del deporte es muy común verlo volar cuando un equipo se corona o algún atleta consigue un título. En ocasiones lo vemos sobre los rings de boxeo cuando un pugilista levanta el fajín que acaba de recibir.

Mucho color tan solo por unos segundos. Así como el confeti, el pugilismo se convirtió en un espectáculo que colorea alguna celebración nacional por instantes para luego ser olvidado.

Cinturones conmemorativos, peleas entre boxeadores dispares, rivalidades inventadas y declaraciones forzadas, es lo que consume hoy el aficionado mexicano y prueba de ello es el combate que sostendrá Saúl “Canelo” Álvarez ante Julio César Chávez Jr. y que se calcula sea visto por 50 millones de personas en México.

Mayweather

De nostalgia y caro aparador

“Todavía los recuerdo en sus años de grandeza, cuando al brillo de las luces del ring apasionaban a su público y llenaban las páginas de los periódicos con sus hazañas. Ahora, en la madurez, viven con nostalgia de su gran pasado que se fue y no volverá”, escribió en su columna de El Universal el fallecido ex presidente del CMB, José Sulaimán, sobre la época dorada del boxeo y sus campeones.

Lejos quedaron las figuras de Cassius Clay, Joe Frazier, Joe Lewis y Rocky Marciano; titanes del cuadrilátero. El deporte evolucionó en los 80, sus protagonistas sufrieron un cambio físico muy drástico. El público se cansó de peleadores regordetes que a partir del quinto round ya no ofrecían espectáculo. Por eso las carteleras de Las Vegas comenzaron a ser encabezadas por nombres como Roberto ˝Manos de Piedra˝ Durán, Sugar Ray Leonard, Julio César Chávez y Oscar de la Hoya. Continuando con la mina que se destapó a principios de este milenio ante la presencia de Floyd Mayweather y Manny Pacquiao, quienes cambiaron el negocio para siempre.

Cuando “Money” y “Pacman” tomaron las portadas de los diarios y los cinturones, el ADN del boxeo mutó, ya no se enfrentarían los pugilistas más destacados de cierta división para ver quién era mejor del planeta, ahora se cuidaría un producto llamado boxeador mediático por el mayor tiempo posible.

A partir de 2005 ambos protagonizaron casi en su totalidad los PPV y desde 2006 fueron estelares en 32 de 43 ocasiones en total hasta el 2016, amasando una fortuna de 400 millones de dólares para el norteamericano y 190 para el filipino, según el sitio celebritynetworth.com.

“Como dice el dicho: ‘en tierra de ciegos, el tuerto es rey’, hay una carencia de grandes boxeadores. El hecho de que se mueran los ídolos provoca que pugilistas como Mayweather se plantee la opción de regresar y avanzar en el negocio”

Francisco San José, especialista en marketing deportivo.

De su pelea ni hablamos. Se tiraron más piezas de confeti y dólares a las pantallas que golpes y acción sobre el encordado. Los 500 millones recaudados por el llamado “Combate del Siglo” sirvieron solo para establecer récords monetarios.

Con Mayweather en el supuesto retiro (a la espera de que se firme una pelea ante el campeón del UFC, Conor McGregor) y Pacquiao sin reflectores, algunos tuvieron que ocupar su lugar mercadológico ubicados un escalón abajo: Canelo Álvarez y Chávez Jr.   

Canelo

El confeti tricolor

Liam Smith, James Kirkland, Amir Khan, Alfredo Angulo y Austin Trout son algunos de los hombres que enfrentaron a Canelo Álvarez durante su escalada y fueron piezas de confeti en el desfile promocional del jalisciense.

Si algo se le ha criticado a Saúl es la calidad de sus rivales tras ocupar el lugar de Mayweather como dueño de los Pago Por Evento. Parte de la culpa es que el de Guadalajara se convirtió en la estrella de Televisa y de la resucitación del boxeo mexicano en televisión abierta.  

“Es un producto lanzado por Televisa y cumple con las características de las personas que lanza esta televisora: alguien atractivo, que resalta entre los demás boxeadores y bien trabajado en el gimnasio. Desde el punto de vista del boxeo hay mucha controversia, aunque la gente dice que se va haciendo de nivel y cartera, es alguien que recibe críticas como quien tiene una falta de técnica boxística y que le ponen bultos; alguien muy artificial”

Francisco San José, especialista en marketing deportivo

Canelo firmó un contrato con ellos en 2009 para transmitir sus combates; logrando audiencia de 24 puntos de rating en siete ocasiones y con su pico más alto en 2013 cuando enfrentó a ˝Money˝ Mayweather con 41 puntos. En Estados Unidos encabezó seis carteleras de PPV, teniendo éxito en 2013 ante el propio Floyd con 2.2 millones de eventos vendidos y el más bajo ante Erislandy Lara en 2014 y Liam Smith en 2016 con aproximadamente 300 mil.

Si lo ponemos en comparación con su rival en turno, Julio César Chávez Jr, la diferencia es abismal. El “Hijo de la Leyenda” solo protagonizó una función en la unión americana ante Sergio “Maravilla” Martínez en 2012 y obtuvo 470 mil ventas.

PPV

Tras su pelea con el argentino, Chávez cayó en una espiral de escándalos, poca preparación y bajo nivel. En sus últimas cinco peleas venció en dos ocasiones a Brian Vera, cayó noqueado por Andrzej Fonfara y sumó dos triunfos sin reflectores ante Marcos Reyes y Dominik Britsh, además de suspensiones por uso de diuréticos y marihuana.

Algo obvio tenía que hacer Chávez Jr para volver a los planos estelares que era “picarle la cresta al gallo” del boxeo: Canelo Álvarez.

Una pelea que tiene cinco años cocinándose llega en el peor momento del de Culiacán. Según el sitio boxrec.com, Álvarez está ubicado en la primera posición de los libra por libra (aunque parezca increíble) y su rival, “Julito”, se encuentra hasta el 196 y entre ambos hay 25 peleadores mexicanos. ¿Veremos otra pelea de Canelo frente a un “costal”?  

Chavez

Entre huicholes, cintas y memes

México es un país con más de 200 campeones mundiales en su historia, 14 elementos en el Salón de la Fama del Boxeo y este fin de semana se disputarán un cinturón especial, hecho por las manos artistas de los huicholes y que, a pesar de su belleza, no tiene valor en el escalafón del pugilismo, es algo así como un bonito souvenir.

Canelo y Chávez bien podrían haber protagonizado una intensa pelea hace algunos años, hoy se necesitan de diferentes fenómenos sociales y publicitarios para venderla, uno de ellos es un cinturón del que se colgó el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) para el evento y que ahora Álvarez no quiere.

“El CMB no iba desde un inicio, antes de que fuera el cinturón huichol no iba el CMB, aún así el presidente, con todo respeto, empezó a hacer el cinturón huichol y la campaña, pero hay muchos intereses detrás de ese cinturón, de hecho tiene un patrocinio ahí que le pagan la gira que está haciendo, no es pelea titular, sí conmemorativo y todo, pero hay intereses de ese cinturón”

Saúl “Canelo” Álvarez

Y es que las prendas se convirtieron en tema de disputa, antes del fajín fue un listón en color escarlata en la cabeza de los peleadores. Julio César Chávez, padre del junior y máximo referente del box azteca, declaró tras la victoria de su hijo Omar Chávez sobre el hermano del Canelo, Ramón Álvarez, que esa cinta roja con el nombre del pugilista es marca de la familia culichi y de nadie más, por lo que pidió a los seguidores del tapatío que la dejen de usar.

Hoy en día es más importante lo que se hable bajo el encordado que los golpes que se sueltan sobre él. Ya no existen los ídolos de barrio sino magnates coleccionistas de followers que se cuelgan de disputas como la “apuesta” de la bolsa en una pelea por el “orgullo mexicano”.

 

Canelo Chavez

Que suene el mariachi y vuele el confeti

Don José Sulaimán lo dijo pocos años antes de su muerte, al ver cómo el boxeo se transformó en un negocio: “en tiempos en que la bohemia, el orgullo y el amor por el boxeo ya son del pasado, hoy reina solo el amor por el dinero”.

El jalisciense y el sinaloense tendrán la pelea entre mexicanos que más dinero circule en la historia, aproximadamente 107 millones de dólares, según una nota de Ivan Pérez en el sitio Cámara Húngara.

¿Qué importa ofrecer un espectáculo donde el morbo supera al deportivismo?, al cabo los aficionados ya pagaron su boleto.

¿Recuerdan aquel feudo de Marco Antonio Barrera y Terrible Morales?, muchos sí. ¿Recordaremos en unos años el duelo entre Canelo y Chávez?, ellos tienen la decisión en sus puños este fin de semana. Convertir la pelea en algo histórico y callar muchas bocas o simplemente condenarse a vivir como un vago recuerdo, así como el confeti que volará cuando alguno salga con la mano en lo alto.  

 

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Ángel Mario Martínez

Periodista Deportivo, amante de las MMA, Kokiri por adopción y Friki con aspiraciones de ser maestro Pokemón @angelmariomtz