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Yo hice el informe Almeyda

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“Me identifiqué con Matías Almeyda por su depresión, porque tomaba pastillas y porque yo soy obsesivo-compulsivo”. Eso dirá Víctor Palacios tres años después, porque ahora, en el 2013, trabaja en una oficina enfrente del Ángel de la Independencia sobre Avenida Reforma y sus labores consisten en ser colaborador de Fernando Coronel, director de enlace legislativo del Consejo Coordinador Empresarial. Tiene 23 años y desde el 2010 empezó a llenar en una libreta todos los datos de Chivas que podía: fichajes, debuts, técnicos, presidentes, promedio de edad. Sin orden, con pasión. Su labor titánica de anotar cualquier cosa del club es asunto del fin de semana y de lunes a viernes se dedica a realizar resúmenes de las comisiones de la Cámara de Diputados, presenta propuestas y algunas veces tiene que ir a San Lázaro. Estudia Ciencia Política y en unos años será egresado del ITAM…

Víctor Palacios en el Estadio de las Chivas.

23 de agosto de 2013. Es viernes a las 9:30 de la noche y Luiz de Sousa, Esteban Paredes, Querétaro, acaban de ganarle a Guadalajara 2–0. Víctor no lo sabe todavía, pero después de mandarle el correo a Jorge Vergara –dueño del club- explicando toda la serie de números que tenía, documentando el fracaso y “desahogándose” de la frustración, tendrá que esperar ocho partidos de liga para volver a ver ganar a su equipo favorito.

Víctor Palacios -el hombre que le incrustó la idea a Vergara de que Matías Almeyda era el técnico ideal para el club- esperó dos años para usar una tarjeta de presentación que tenía de Jorge Vergara y que su padre le había dado en 2011 cuando el dueño de Chivas fue a una reunión de la Copermex en Oaxaca. “Tenía su correo y su celular”.

¿Por qué uno de los hombres más ricos de México decidió hacerle caso a un chico que no era del “mundo del futbol”?, ¿qué diablos tienes que decirle al dueño del equipo más poderoso de México para convencerlo de que lo mejor es traer a un tipo que vivió una depresión y del que su hija describía como “un león viejo y enfermo” para salvar al equipo?

“Los mails que le interesan al señor Vergara me los reenvía”, respondió vía electrónica la secretaria del equipo. Ya estamos en 2016 y Víctor recuerda en una cafetería perfectamente el enunciado, y también que decía que estaba interesado en conocerlo. Trabajó en un prezi -con un amigo- una presentación de datos sobre lo que para él era lo que sucedía en Guadalajara, por números no quedaba. “No me importa si me crees o no, me tienes que ayudar a hacer la presentación y vamos a ir a Guadalajara a presentársela a Jorge, dice Víctor sobre el diálogo con su acompañante durante ese 2013. “Lo primero que me sorprendió era lo flaco que era Jorge (Vergara)” recuerda. Y luego empezó con una exposición que ‘preparó’ desde hacía tres años en esa obsesión de anotar todo de Chivas. “Años después supe que no debí estudiar Ciencia Política sino Administración”.

Fue una plática amena hasta apareció Dennis te Klose (presidente deportivo) y empezaron las malas caras y los jaloneos, pero al final se convirtió en una charla mucho más cordial. “Después nos fuimos de antro y regresamos a la ciudad porque teníamos trabajo y la escuela”.

La presentación de prezi empezaba con tres supuestos: todo lo que te propongo es posible, todo lo que presento no te lo ha presentado nadie y la información que se publica en los medios es verdad. “Así es como se define una teoría económica y por eso empezábamos de esa manera”.

Quedó la promesa de Denis de que Víctor formaría parte de un consejo que estaba creando, sería la voz del aficionado. “Si el equipo desciende no voy a derramar una lágrima”, le dijo Víctor a Vergara, “porque todo lo que pienso del club se lo dije ya a la persona más importante del equipo, el dueño”.

La obsesión de Víctor lo lleva a recordar que Vergara no contestó cuatro veces su teléfono en más de dos horas de reunión y que su ex esposa, Angélica Fuentes, le llamaba “baby”. “Juro que no iba a buscar trabajo” dice como tratando de darnos explicaciones sobre aquel primer encuentro. Luego, creó un modelo que por ahora no es viable en el futbol mexicano por la forma, creencias y mitos que hay en la cultura laboral del balompié nacional: la incorporación del método científico.

 

Semanas después de aquella reunión de “en sueño con el dueño de mi equipo”, América derrotó 2–0 a Chivas en el clásico. Jorge declaró que los refuerzos habían fallado y Víctor decidió crear una plataforma o sistema que hasta ahora no se ha aplicado en el futbol mexicano: Soccermetrics avanzado. ¿Qué significa esto?

Primero acudió al departamento de matemáticas del ITAM para pedirle al coordinador el nombre de los dos mejores estudiantes de la materia a quienes les pagó “con una pizza” para realizar “regresiones” (fórmula matemática) con los tres primeros equipos de la tabla porcentual para saber por qué estaban en esa posición, qué tipo de refuerzos tenían, qué promedio de edades, sistemas de juego y otras variables más. “La idea era saber qué futbolistas eran los que funcionaban para empezar a crear un modelo de jugador de Chivas basado en los datos de éxito de los mejores”.

Víctor necesitaba cubrir esa crítica de “no es hombre de futbol” y “no todos son los números en” para convencer que era posible tener un prototipo de jugador del Guadalajara. Por ello acudió con el neuropsiquiatra, Edilberto Peña, quien sería el hombre que analizaría a los candidatos a refuerzos desde el punto de vista psicológico (adicciones, vicios, depresión, conductas, resistencia a la presión) y finalmente Te Klose el encargado de ver la parte “de futbol”. Pero para diciembre de ese año Denis es despedido y Víctor sabe que el proyecto ideal ha fracasado… por el momento.

“El día en que supe que tenía que cambiar fue cuando mi hija la mayor, Sofía, hizo un dibujo de la familia y puso a mi mujer como una reina y a sus hermanas como princesas… y a mí como un león viejo, enfermo y triste”, Matías Almeyda.

Almeyda vivió cuatro años en depresión, fue a terapia y tomó pastillas. Lo logró. “Cuando comencé a conocer a Matías me identifiqué mucho con él y porque como yo, tomó pastillas, yo para la obsesión-compulsión”. Víctor se sincera.

Pero antes de ir por Almeyda y conocer todo de él, Víctor llegó a Chivas ahora sí, “a trabajar”. En marzo del 2014, Jorge Vergara fue a dar una conferencia en el ITAM y por la noche –después de que casi cancela la cita- Víctor, Jorge y Rafael Puente Jr –candidato de fórmula para asumir la presidencia del club- se reunieron en el restaurante Alaia donde vieron el partido de Copa del equipo y se le presentó el proyecto. “Nuestro error fue entrar en un tiempo que no fue el adecuado porque nunca quedó claro qué rol jugaba cada quien y eso empezó a mermar todo. Pero me fui feliz porque sentamos el proyecto en fuerzas básicas”. Mientras Francisco Palencia (ya en Chivas) pensaba “A”, Rafael Puente Jr, pensaba “Z”. El proyecto terminó muy pronto.

Un buen día Jorge Vergara le pidió a Víctor –ya sin pertenecer a la institución- una recomendación de quién sería el técnico ideal para Chivas si viniera del extranjero.

Pero, ¿por qué preguntarte a ti que ya no eras de la institución?

No lo sé, probablemente porque sabía que lo que diría sería de buena fe.

Fue entonces que empezó la obsesión con Matías Almeyda. Por aquel entonces se hablaba mucho de la similitud de River Plate (ya descendido) y Guadalajara. “Conocí todo de él y empecé a generar un informe completo sobre su carrera, capacidades, trayectoria, temas psicológicos, manejo de grupo”. Todo lo resumió en un documento de 15 páginas. Se reunió con Jorge y como la primera vez que lo conoció, empezó a explicarle con pasión. “Si sólo hubiera leído el informe por mail… seguro que no lo contrata”, comenta al presumir el énfasis y ánimo de aquella exposición y que quizás ayudó, “aunque sea un poco”, en que Vergara se convenciera que el entrenador argentino era el ideal para tomar la dirección técnica de Chivas.

¿Por qué Jorge Vergara entonces no reconoció tu participación en la llegada de Matías?

No lo sé. Probablemente porque no era políticamente correcto, porque ya estaba Néstor de la Torre como presidente y no quería meter más ruido del que de por sí ya había en Chivas.

El “Informe Almeyda” tenía su parte central en “ocho plus” para ficharlo: “es fiel a las instituciones, fue capaz de superar la depresión y levantarse, con un plantel similar al de Chivas logró ascender a River, capacitado para dirigir y manejar con la más alta presión…”. El 19 de septiembre de 2015 Matías dijo: “Vengo a levantar a este gigante”. Fue presentado como técnico del club y hasta ahora le ha dado dos trofeos de Copa Corona MX.

Pero todo eso pasará después…

PD. “El informe Almeyda” es (probablemente) un éxito de los datos.

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Redacción Los Pleyers

@ceroceromx