Shaka Smart, el brillante entrenador inadaptado de la duela

Más que un entrenamiento, asistir a una práctica del equipo de basquetbol varonil en la Universidad de Texas puede resultar en una experiencia esotérica. Las medidas defensivas son implacables y...

Más que un entrenamiento, asistir a una práctica del equipo de basquetbol varonil en la Universidad de Texas puede resultar en una experiencia esotérica. Las medidas defensivas son implacables y el juego agresivo jamás teme hacerse presente. Sin embargo, el momento culminante sucede cuando el estratega sale de las sombras y entra a la cancha a repartir empujones y codazos entre los compañeros. Shaka Smart definitivamente no es el entrenador promedio, pero las Universidades en Estados Unidos se pelean por contratar sus servicios e incluso la NBA le debe respeto.

Para sus jugadores, Shaka ha hecho lo mismo de entrenador, alero, consejero e incluso padre. Este extravagante hombre de 39 años cimentó su carrera en 2011 cuando logró llevar a las finales a la Universidad de West Virginia, una hazaña que muchos experto John Abrams calificó como insólito.

No obstante, Mike Rhodes, quien fungió como su asistente en Virginia, explica que el camino al campeonato no fue tarea sencilla. Tras una fuerte derrota contra Drexler, las únicas palabras de Smart fueron:

“Lidien con ello, crezcan de eso y sigan adelante”.

El estratega ha confesado que llegó a su puesto al sentirse alienado por los demás, pues como jugador siempre sentía una barrera entre él y sus compañeros. De acuerdo con una entrevista realizada por Bleacher Report, de niño sufrió de discriminación por parte de personas blancas que lo “creían demasiado negro” y  de compañeros negros que “lo veían demasiado blanco”, por lo que creció como un joven tímido y de pocas palabras. Sin embargo, hoy es uno de lo entrenadores más codiciado del país, buscado por equipos tan prestigiosos como la Universidad de California y la Universidad del Sur de California.

Hoy muchos se preguntan por qué con tanto talento, ha elegido una sede tan poco glamourosa y a un equipo aún más invisible como Texas. Alfie Olson, hermano adoptivo de Shaka y quien ha trabajado de cerca, posee la respuesta e incluso explica por qué decidió retirarse de Virginia tras alcanzar la máxima presea:

“Él quiere estar en un lugar que esté necesitado de un cambio, donde siente que es necesitado, realmente necesitado por sus jugadores”.

Por Axel Salas.