La remontada obliga a un cambio de planes

Un gol que obligó a un cambio de planes para el Barcelona y también para la redacción

Y como cualquier aficionado del Barcelona pensar que tu equipo estaba parcialmente eliminado era doloroso, había una esperanza, pero la verdad y siendo sensatos era imposible. Reponerse de un marcador de cuatro goles por cero en el partido de ida de los octavos de final de UEFA Champions League parecía una hazaña, el rival no es poca cosa, el París Saint-Germain. Un equipo francés que a base de “billetazos” ha comenzado a lucir en el futbol europeo.

Llegaba la hora de la comida y con ello el inicio del partido de vuelta entre Barcelona y PSG, mi sensatez me hizo comer sin pensar en el partido. Antes de sentarme a comer cayó el primer gol, apenas a los 3 minutos y hasta el momento todo iba bien. Alguien de la oficina anunció que caía el segundo y cuando llegó la tercera anotación en un penal de Lionel Messi comencé a creer en la remontada.

Las tendencias olvidaron el otro partido de octavos de final (Borussia Dortmund vs Benfica) y se concentraron en la posible remontada del Barcelona. La anotación que sin duda daba vida al París llegó de la mano de Cavani, no importaba después de tres goles todos los aficionados pensábamos a favor. Con nerviosismo comencé a sintonizar el partido y cuando por fin lo logré Di Maria se perdía una de las jugadas que hubieran matado cualquier aspiración del conjunto de Luis Enrique.

Pero bien dicen que “gol que fallas será en contra” y sucedió. En la siguiente jugada Neymar colgó el balón en el ángulo superior derecho, después un penal que cobró el mismo brasileño empató el global y solo faltaba un gol. En cuestión de segundos la redacción se convirtió en un silencio absoluto, algunos se olvidaron de su trabajo por un momento y se acercaron a la televisión, otros preguntaban que pasaba y lo impensable sucedió. En los últimos segundos del partido integrantes de la redacción alzamos las manos, celebramos, los madridistas se miraban entre sí, de último minuto un cambio de planes.

La tendencia es el Barcelona, todo se va alrededor del partido histórico que ponía a los culés en la siguiente ronda. Los gráficos y textos, todo, en cuestión de minutos se ordenó que nos subieramos al “Breaking News”, los gráficos y los textos son para hablar de la remontada. Todo estaba y estará dedicado al suceso que vivimos en el Camp Nou.

 

¿Cómo quedó el otro partido?, fue la pregunta que se escuchó después de que el conjunto de Barcelona comenzara a festejar su pase. Nos perdimos, nos olvidamos de lo que sucedía alrededor, por un momento el futbol nos enamoró.

¿En verdad te vas Luis Enrique?

Después de ver la imagen del entrenador del Barcelona corriendo por la banda para festejar la sexta anotación y abrazar al resto del equipo, recordé el festejo de Guardiola cuando Iniesta le anotaba al Chelsea. La verdad que la remontada histórica obligaría a los directivos del equipo a retener a Luis. Es lo menos que le pueden pedir, hace un par de semanas lo señalaban, “el peor resultado, que vergüenza”, pero hoy lo alaban.

Así es el hermoso futbol y solo por hoy la tendencia obligará a que Luis Enrique piense si quiere irse o disfrutar de lo que hoy le regala el “barcelonismo” (afición, jugadores y directiva). Pero acuérdense, la misma tendencia de hace dos semanas obligó a satanizar, a fundamentar su salida con un 4 a 0 adverso, la ironía de las cosas revierte el resultado, hoy Luis Enrique es el héroe.