Reebok no ha logrado superar el apodo del “hermano incómodo” de Adidas

Hace una década Reebok era una marca líder en ropa deportiva. Acuerdos con NFL y NBA en su momento lo catapultaron, pero su tiempos recientes no son los mejores, llegando a convertirse en el "hermano incómodo" de Adidas.

Nike por aquí, Adidas por allá, Under Armour por acullá. Alrededor del mundo, son estas marcas (sobre todo las primeras dos) las que se han encargado de absorber toda la atención del mercado deportivo. Sin embargo, hace poco más de una década había otro nombre que se hacía notar con gran presencia a nivel global: Reebok.

Sí, para muchos de ustedes quizá ese nombre no es nada lejano y posiblemente hasta tengan artículos de esa marca, lamentablemente no pudo sostener su importancia y terminó siendo devorada por Adidas, para convertirse en el “hermano pequeño” e incómodo.

Para entender la relevancia que Reebok tenía, basta con echar la memoria atrás y colocarse en los inicios del milenio. En esa época, estaba presente en las ligas más importantes del mundo, iniciando en su propio país, donde fue la marca patrocinadora de la NFL y NBA. Nada mal, ¿no?

Por si fuera poco, también estaba inmerso en el mundo del futbol y de gran forma, pues tenía a su cargo los diseños de equipos como Liverpool y las selecciones nacionales de Argentina y Colombia. Además, grandes figuras también se colocaron como imagen de la marca. Nombres como los de Ryan Giggs, Raúl, Denis Bergkamp y Gabriel Batistuta eran sus puntas de lanza.

El éxito que tenía llevó a que la empresa fuera comprada por Adidas en 2005. La marca alemana desembolsó 3 mil 800 millones de dólares para su adquisición y veía a Reebok como un complemento perfecto de su perfil, además de que la ayudaría a hacerle competencia a Nike.

“Nosotros somos fuertes en Europa y Asia, ellos en Estados Unidos”, comentó Herbert Hainer, presidente de Adidas-Salomon, acerca de su nueva “alianza”.

Para desgracia de Hainer y Adidas, todo su plan se quedó en ideas, ya que Reebok realmente no logró despuntar como se esperaba y las ventas de la marca no mejoraron de acuerdo a las pretensiones. A partir de ese momento, la marca estadounidense se volvió ese “hermano pequeño” que no ayudó mucho y por el que Adidas sigue velando.

En un intento de cambio y de llegar a otro tipo de público, para recuperar un poco de lo perdido, la filial de la marca alemana encontró uno de sus proyectos más importantes: CrossFit.

En 2010 Reebok se convirtió en el patrocinador oficial de CrossFit, firmó un contrato de una década, y actualmente se encarga de comercializar en exclusiva sus productos oficiales. Además también se centra en el patrocinio de eventos como la Spartan Race, en un mercado que ha logrado explotar.

Por otro lado, la firma estadounidense puede presumir ser parte de un deporte que crece a pasos agigantados y tiene un auge cada vez mayor: las artes marciales mixtas. En concreto, desde 2014, tiene una relación con UFC, la empresa más importante de esta especialidad. Aunque no ha sido muy bien aceptada por todos.

Varios peleadores se mostraron en contra de esta alianza pues los atletas, que antes podían buscar patrocinios por su cuenta, ahora se deben ajustar a los bonos que entrega Reebok y que afectan a aquellos con menos enfrentamientos en el circuito.

“Hice más dinero en mi segunda pelea en UFC en preliminares para Facebook. No es que me queje, solo digo los hechos”, comentó Ramsey Nijem.

Sin embargo, uno de los peleadores más contundentes en contra de la marca fue Fabricio Werdum, quien en sus redes sociales se atrevió a poner “[…] soy Nike desde niño. #chupa #mishuevos #reebok”, en una clara crítica que le costó una suspensión de tres años en cuanto a sus participaciones en la televisión como analista y comentarista del UFC.

Pese a todas los vistos malos, lo cierto es que también esta alianza sirvió para poner al patrocinador estadounidense dentro de un mercado deportivo fijo, como alguna vez lo tuvo con la NBA y la NFL.

Hoy en día no podemos decir que Reebok es una marca líder como lo era hace una década. Sin embargo, con CrossFit y UFC encontró nuevas formas de seguir vigentes sin ser opacada completamente por Adidas, aunque ese panorama sigue latente, pues al final de todo la marca alemana es la compañía “madre” y quien lleva la batuta en esa relación que no ha dado los frutos que se esperaban.

Reebok sigue en su intento por regresar a ser un poco de lo que era antes, pero el panorama luce complicado y debe aferrarse a los dos grandes proyectos que tiene hasta ahora, por lo que poco le importará las críticas que reciba, mientras se pueda mantener como el “hermano menor” de Adidas, aunque ayudando de mejor manera a desbancar a Nike como el rey de la marcas deportivas mundiales.

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