El verdadero problema de Green Bay

Siete años de regularidad parece que verán su fin. Los Packers están en una de sus peores temporadas en años recientes. Pero, ¿el culpable está dentro o fuera del terreno de juego?

Cuatro minutos en el último cuarto. Cinco puntos por debajo en el marcador. Aaron Rodgers conecta con Jared Cook y pierde el balón. No sólo los Redskins aseguraron la cuarta derrota consecutiva de Green Bay en la temporada el domingo pasado, sino que además, concretaron la segunda ocasión consecutiva en que la defensiva de Wisconsin aceptó más de 40 puntos en un juego. Los cuatro veces campeones de Super Bowl tienen más de un problema.

En los últimos 25 años, la NFL ha tenido a los Packers como un contendiente regular: apenas seis temporadas sin postemporada en ese lapso, junto a tres campeonatos de conferencia y dos títulos de Super Bowl que confirman la regularidad. Primero con Brett Favre, luego con Aaron Rodgers. Sin embargo, esta temporada parece que será la séptima de término temprano, luego de sumar seis derrotas por cuatro victorias a estas alturas de la campaña.

Muchos mencionan que Mike McCarthy es el problema: la selección de jugadas hace inoperante a la ofensiva. Otros tantos sugieren a Aaron Rodgers: quizás el toque se le terminó. Los números han desenmascarado al culpable: la defensiva secundaria.

Hace apenas cinco años, Green Bay se erigió como la defensiva número dos de la liga. Charles Woodson, Tramon Williams, Nick Collins comandaban el equipo profundo de los campeones en 2010. Apenas 3,107 yardas permitidas, siendo 194.1  el promedio por partido, la peor tarde fue ante los Giants con un Eli Manning que añadió 296 yardas a su registro personal.

En contraste, hoy ninguno de aquellos miembros de Pro Bowl sigue en el equipo, los Packers hoy reciben 265.6 yardas por encuentro y suman tres partidos con más de 300 recorridas: Jacksonville, Detroit y Washington.

Y no sólo eso, ya van dos encuentros consecutivos donde reciben más de 40 puntos, siendo que en las últimas cinco campañas apenas sumaron dos cotejos donde recibieron la misma cifra: una en Detroit en 2013 y otra en Nueva Orleans un año después.

Del otro lado el número 12 de los Packers en la misma temporada del título, Aaron Rodgers, sumó 2,471 yardas hasta la semana 11 con 19 pases de touchdown, mientras que en esta ha alcanzado 2,761 con 25 envíos a las diagonales, sin contar que durante la racha negativa de su equipo, el dos veces Jugador Más Valioso ha obtenido una docena de pases para anotación por apenas tres intercepciones.

“Yo siento que podemos darle vuelta a esto, en verdad lo creo. La ofensiva ha empezado a funcionar un poco más”. Aaron Rodgers.

Ahora los Packers están en tercer lugar de su división, dos por debajo de los Lions, líderes y uno de los Vikings con una marca de 4-6 lo que limita el margen de error de los “queseros” a cero, con un calendario donde enfrentarán a cinco equipos con récord ganador: Filadelfia, Houston, Seattle, Minnesota y Detroit. Se viene el rebote o el problema se potenciará.

Extracto: Siete años de regularidad parece que verán su fin. Los Packers están en una de sus peores temporadas en años recientes. Pero, ¿el culpable está dentro o fuera del terreno de juego?

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