Cuando la NFL puso a trabajar a sus pateadores

Scott Norwood es la postal ideal: perdiendo 20-19 en el Super Bowl XXV, los Bills lograron el cometido: llegar al territorio del gol de campo. Mientras el balón pasó a...

Scott Norwood es la postal ideal: perdiendo 20-19 en el Super Bowl XXV, los Bills lograron el cometido: llegar al territorio del gol de campo. Mientras el balón pasó a un lado de la “Y”, sin saber, se fue la posibilidad más cercana, hasta hoy, que ha tenido el equipo del Estado de Nueva York de obtener un Super Bowl.

Aunque el quarterback es el eje central del juego y las defensivas ganan campeonatos, según el precepto, los pateadores, aunque discretos, ajenos al contacto, rompiendo la filosofía misma del juego, son quien eventualmente pueden determinar si un equipo gana o no.

Lo mismo sucedió con Gary Anderson. En 1998 fue un año para la historia: rompió el récord de puntos en la NFL sin haber anotado un touchdown. Porcentaje perfecto: 35 logrados en el mismo número de intentos. Sin embargo, falló el único gol de campo que importaba: el que le hubiese dado paso a los Vikings para el Super Bowl XXXIII.

Ninguna posición requiere más especialización que el pateador, dado que es su única función en el emparrillado. Difícilmente un pateador definirá un partido por un bloqueo o una tacleada. Su misión es anotar de a uno y de a tres.

Hace un par de temporadas, la NFL sorprendió con su libro de reglas, alejando la posición del punto extra de la yarda dos a la yarda 15 y aunque en principio se pensó que la distancia era igual de efectiva, el punto extra dejó de ser automático, teniendo en esta temporada a 10 equipos de 32 todavía con su porcentaje perfecto en el departamento hasta la primer decena de jornadas y ya ningún conjunto con todos sus goles de campo conseguidos.

En perspectiva, la temporada pasada que inauguró la nueva reglamentación, tuvo apenas a la mitad de pateadores con el 100% de sus puntos extra logrados: cinco, aunque Filadelfia sí consiguió todos sus intentos de tres puntos.

En la última campaña con la vieja posición del balón, apenas siete equipos fallaron un punto extra en su temporada y sólo uno falló más de uno (Minnesota Vikings). Un año atrás fueron cinco y en 2011 apenas cuatro, lo que da la razón a la nueva regla que puede generar un mayor espectáculo, o cuando menos, evitar una jugada automática.

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