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Olas bajo cero: el sorprendente mundo del surf nórdico


El surf es una disciplina que nació hace más de 500 años en las costas de las islas de Polinesia. El ardiente sol, las floridas palmeras y los bronceados de comercial han sido parte esencial de la cultura de este deporte. Sin embargo, en Noruega han encontrado la forma de darle una vuelta de 360º y hacer del hielo y las montañas nuevos elementos que el surfista jamás olvidará.

El Lofoten Masters es una competencia de surf que se lleva a cabo desde 2007 en las costas de Ustand, una de las islas al norte de Noruega. Aquí no existen los climas tropicales y las chicas en bikini, en su lugar una imponente montaña vigila las almas de todos los competidores, que en su mayoría son amateur y han vivido toda su vida en la isla. Pero lo más curioso de Lofoten son sus aguas congeladas que llegan a alcanzar los 45 o 30º Farenheit, lo que resulta una experiencia radicalmente nueva para cualquier surfista experimentado. Para sobrevivir a esta extremas temperaturas, los competidores usan trajes especiales de neopreno que ayudan a reflejan la temperatura corporal; son gruesos en el torso y delgado y flexible en las extremidades para una mejor funcionalidad.

El surf llegó a Noruega en 1963 con Hans Egil Krane, un marinero que se embarcó en un viaje de trabajo rumbo a Australia, donde presenció la disciplina, que le pareció curiosa y extremadamente divertida. A su regreso, convenció a su amigo Thor Franzten de practicarlo en sus playas, pues según él era desconcertante que con “tan buenos lugares para hacerlo” nadie lo estuviera intentando. Al principio, ambos tuvieron que usar gruesos suéteres para aguantar las condiciones del clima, como no tenían tiendas que les vendieran tablas ellos hicieron las propias en madera, moldeadas a la imagen de una que aparecía en  Surfin Safari de The Beach Boys. Con el paso del tiempo se volvieron populares en la región, aunque el surf tardó mucho más tiempo en florecer como una disciplina establecida.

surf

No fue sino hasta 2003 que Marion Franzten, la hija de Thor, compró la compañía de campamentos de su papá y comenzó a rentar tablas y equipo de surf para que los turistas lo practicaran, que el mundo comenzó a prestar atención a esta inhóspita joya de la naturaleza. El campeón de 2015, Timothy Latte de 25 años, explica por qué ahora la gente viaja a Ustand a vivir esta experiencia:

“Todo el mundo ha estado en los trópicos. Surfear en agua helada es el nuevo negro”.

Tim Matley de 34 años, es un australiano que divide su tiempo la mitad del año entre su tierra natal e Indonesia para alcanzar las mejores olas del año. Sin embargo, en 2016 conquistó el campeonato de Lofoeten, donde admitió que aprendió a surfear de nuevo:

“Parece irreal como tanta gente hace surf en condiciones como estas. Es hermoso, pero es muy frío”.

 

*Con información de The New York Times.

Por Axel Salas.

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Axel Huémac

@soyunahiena