Nadie juega con la regla 40 del COI

Aproximadamente a las cinco de la tarde la audiencia de Twitter experimentó un cambio: la cuenta de @mediotiempo fue suspendida de la red social, una decisión tomada debido a la regla 40 del...

Aproximadamente a las cinco de la tarde la audiencia de Twitter experimentó un cambio: la cuenta de @mediotiempo fue suspendida de la red social, una decisión tomada debido a la regla 40 del Comité Olímpico Internacional.

Esta norma estipula un “tiempo de veda” para las marcas que no son patrocinadores oficiales de los Juegos Olímpicos, ni ellos, ni los atletas que compiten en Río 2016 pueden publicar en sus redes sociales contenido referente a los sponsors. La razón es sencilla: el COI debe proteger a las 12 marcas que han permitido que el movimiento olímpico subsista.

En esta limitación también entran los medios de comunicación, la diferencia es que todos puedes informar acerca de lo sucedido en las competencias, pero ninguno puede producir grabaciones de video sólo aquellos que han comprado los derechos televisivos.

Sí, este fue uno de los motivos por los que Televisa y TV Azteca decidieron minimizar su cobertura pues, más allá de silenciar el evento para la comunidad, las restricciones de derechos terminaron jugándoles en contra.

Uno de los mayores ingresos que recibe el comité viene de estos derechos por lo que la regla es lógica y cumple con la dinámica que se ha llevado por años: ni en estos juegos ni en los siguientes se le abrirán el filtro a las televisoras que no estén dispuestas a pagar. ¿Debería ser igual en el territorio digital?

El acuerdo del Comité Olímpico ha generado muchas críticas por diversos factores:

1. Claro Sports no se ha sido suficiente para cubrir todos los rincones de la justa veraniega (no es del todo su culpa y posibliemente ningún medio en solitario pueda hacerlo). Uno de los momento más representativos de Río fue el partido entre Alemania y Egipto en el voleibol de playa femenino, haciendo una revisión (rápida) en Youtube, nos dimos cuenta que no existe un solo registro en video. De hecho el único que se encontró fue un clip de 18 segundos del juego de las egipcias contra las italianas.

 

2. En Estados Unidos el tema se ha puesto en la mesa en múltiples ocasiones. La periodista estadounidense Katie Nolan dedicó un episodio de su videoblog para explicar la temática y lo “absurdas” que son las normas del organismo olímpico en una época en la que las personas consumen cada vez más contenido en Internet.

Aquí el video:

El perfil de Twitter @rule40 se ha dedicado a difundir mensajes predeterminados y humorísticos para que cualquier usuario pueda utilizarlos sin ser sancionado. 

 

3. Se les ha negado a los atletas el derecho de poder usar su imagen (como personas públicas) durante la justa para beneficiarse. Es el evento más importante en el que participan y no puede explotar sus logros y esfuerzos si no es para conseguir algo que retribuya al COI. Los atletas se han acostumbrado a seguir esta regla pero gracias a que es poco el margen que les dejan, los deportistas han tomando esto como un “atentado a su libertad de expresión”.

La británica Jade Lally, quien participa en el lanzamiento de disco en Río 2016, ha ironizado sobre el tema dando a entender que los atletas desean mayor flexibilidad por parte del organismo.

4. Según datos del Instituto Federal de Telecomunicaciones, sólo 37 ciudades del México tienen acceso a la televisión abierta y 98.6% de los municipios del país no cuentan con los canales 11 y 22 (medios que trasmiten los juegos por tv abierta).

El único medio “democrático” para ver los JJOO es Internet y esta cualidad le queda corta pues el 42,6% de la población mayor de seis años no tiene acceso a la web en México (cifras documentadas por INEGI).

Las reglas eran claras para todos y Mediotiempo no cumplió con ellas: subió un video grabado con un celular desde uno de los recinto de los Juegos Olímpicos. Y el reclamo por los derechos de ese clip ha demostrado que el COI no juega con el uso de su contenido, ni con los intereses de sus socios, pero ¿esto cuánto beneficia al a público?

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