Mónaco y un principado que quiere regresar a la grandeza

El Mónaco ha vuelto. Después de años de sequía, descenso y proyectos sin rumbo, el cuadro del principado quiere volver a ser un equipo de jerarquía en Francia y Europa.

“Un equipo grande no desciende nunca”, fueron declaraciones del jugador D’Alessandro, en Argentina. Y aunque esa frase puede tomar valor en cualquier parte del mundo, Francia fue la excepción. El Mónaco cayó a segunda en 2011, lo que lo llevó a perder en la jerarquía, misma que en la actualidad quiere volver a tener.

No se puede dudar que el cuadro del Principado es un histórico del futbol galo y en realidad llegó a tener temporadas realmente grandiosas: sus siete títulos de Ligue 1 y sus cinco campeonatos de la Copa de Francia son para presumir. Pese a eso, también es inevitable decir que el Mónaco ya no es el de antes, ni en Francia y mucho menos en Europa.

Los últimos trofeos importantes del conjunto rojiblanco fueron hace casi 17 años, cuando se proclamó campeón de la liga y de la supercopa francesa (Rafael Márquez era parte de la plantilla), pero fuera de ahí no tiene mucho más por lo cual vanagloriarse y en realidad son más las penas que sus los logros, incluido un descenso (2011) a la Ligue 2 que duró dos temporadas.

Sin embargo, después del trago amargo que significó esa caída, es de reconocerse que el Mónaco ha tenido la capacidad de ir ganando terreno de nueva cuenta y tiene la mira puesta en regresar al protagonismo, algo que no estaría consiguiendo sino fuera por el dinero del ruso Dmitry Rybolovlev, quien adquirió los derechos del club en 2011.

Tras el regreso del cuadro francés a la máxima categoría en 2013, también comenzó una reestructuración y una fuerte inversión por parte de Dmitry, quien para la temporada 2013-2014 se hizo de los servicios de verdaderas estrellas. James Rodríguez y Radamel Falcao fueron los grandes fichajes de esa campaña y significaron un gasto total de 105 millones de euros. Además se sumaron contrataciones estelares como la de Joao Moutinho (25 mde) y Geoffrey Kondogbia (20 mde).

Desde su vuelta a la Ligue 1, el cuadro monegasco no ha podido capitalizar la inversión realizada, pero su proyecto marcha mejor que nunca en la época reciente. Pese a la salida de James en 2014, Mónaco recuperó a la mejor versión del “Tigre” Falcao (que en su momento estuvo a préstamo) para la campaña actual (2016-2017) y también logró sacar a la luz a una de las nuevas joyas del balompié internacional: Kylian Mbappé, que se ha convertido en el objeto de deseo de los clubes más importantes con tan solo 18 años. Además decidió darle prioridad a futbolistas jóvenes, pues 15 de los jugadores de la plantilla mayor no rebasan los 25 años de edad.

Hoy en día, el Mónaco vive uno de sus mejores momentos en el futbol local y a nivel continental. De nueva cuenta son candidatos serios al campeonato de liga y marchan primeros de la clasificación; mientras que en Champions League, donde no se presentaron por nueve largos años (2005-2014), anhelan volver a una final, como sucedió en 2004 (la perdieron ante el Porto).

Sí, después de varios años de un oscurantismo pronunciado, el cuadro del principado parece que quiere volver a ser el mismo y tiene las ideas claras. Es cuestión de tiempo para decir que el Mónaco es de nueva cuenta un equipo con jerarquía a nivel internacional.

Publicidad