¿Es Marigol un caso exepcecional en el futbol femenil?

En su juventud le gritaban Mario para que entregara el balón, pero no pasaba mucho tiempo antes de que el esférico se encontrara de nuevo entre sus piernas con destino...

En su juventud le gritaban Mario para que entregara el balón, pero no pasaba mucho tiempo antes de que el esférico se encontrara de nuevo entre sus piernas con destino al gol. En su natal Chalco, Estado de México, el asfalto es duro y solo la testosterona tiene permitido correr por  las calles que se transforman en improvisados estadios de futbol en cada partido. Por eso Maribel “Marigol” Domínguez se disfrazaba de hombre cada que le tocaba jugar con los chicos de la colonia.

Años más tarde su habilidad excepcional la llevó a dominar los grandes escaparates del futbol mundial e incluso le darían un protagónico inesperado cuando, en 2004, el Atlético de Celaya, equipo de Primera División A varonil, buscó contratar sus servicios. Sin embargo, FIFA negó su permiso para que “Marigol” se uniera a un equipo de hombres e incluso el escándalo llevó a Joseph Blatter, entonces titular de la entidad, a declarar:

“No existe el futbol mixto en la FIFA”.

A pesar de la experiencia, Maribel continuó despuntando en equipos como Chicago RedStars y en varios torneos con la Selección Nacional de Futbol, con la que se consagró como la máxima figura en el futbol femenil que ha tenido este país. No obstante, 10 años han pasado y la visibilidad de la mujeres en el futbol no parece haberse movido ni un ápice.

Tras no calificar para los Juegos Olímpicos de Río 2016, el periodista Eduardo Ramírez sentenció que a la selección de mujeres no se le toma ni en serio ni en broma en México. Sus palabras, aunque en apariencia sin fundamento, resuenan en un equipo que no recibe la suficiente difusión para salir a flote. Prueba de ello fue cómo en 2015 se desvió todos los recursos a la Selección Mayor (de varones), como relató Juan Pablo Lelo de Larrea en Blasting News,  para que conquistaran la Copa Oro ese año.

A nivel talento, existen nombres que se han asomado en los últimos años. Charlyn Corral fue llamada “niña prodigio” cuando fue descubierta por Leonardo Cuéllar, entonces encargado de las selecciones femeniles, en 1999. 

A inicios de 2016, el seleccionador decidió no convocarla al Preolímpico y más allá de la polémica que se generó entre estos dos personajes, las palabras de Cuéllar demostraron las diferencias entre el futbol femenil y el varonil: “a Charlyn le dimos un seguimiento desde que se fue a España. No somos el programa de varones en el que yo me pueda trasladar y verla físicamente”, declaró el técnico.

Maribel Domínguez surge entonces como una de las excepciones a la regla. Aunque su caso dio visibilidad al futbol femenil, los problemas continúan siendo los mismos. Marylian Cruz Blanco, Directora de Desarrollo del Futbol Femenil en FIFA, apuntó a señalar que el machismo aún es una constante que afecta al deporte y que mientras continúe será imposible posicionar la disciplina como algo relevante para la sociedad mexicana.

Por Axel Salas