La “Juventud” de un luchador no se mide con los años

Juventud Guerrera es sinónimo de calidad en los encordados y continúa conquistado al mundo de la lucha libre internacional a sus 42 años.

Chamarra de cuero, lentes oscuros y un chongo cuidadosamente arreglado se han vuelto sus marcas personales tras los controles y las “tornamesas”. Su música es una explosión que mezcla la fiesta con los beats más psicodélicos de la electrónica contemporánea. Para muchos, ver tocar a The Juice DJ es todo un acontecimiento. Sin embargo, para otros su verdadero talento aún se encuentra tras los encordados, donde su juvenil rostro, que disimula con extrema maestría 42 años, nos recuerda que hace más de 20 lo llamaban Juventud Guerrera.

Hijo de la leyenda de la lucha libre mexicana Fuerza Guerrera, Eduardo Aníbal González Hernández (como aparece en su acta de nacimiento) creció con una perspectiva muy interesante sobre las labores sobre una luna. En una entrevista para WWE comentó:

“Venir de una familia de lucha libre profesional es algo hermoso. Ves la lucha de otra manera. Cuando teníamos una reunión familiar, era muy importante para nosotros. Solíamos luchar sin máscara, pero ponerse una tenía un significado especial. Un día mi papá se paró frente al espejo, se puso la máscara y dijo ‘díganme qué piensan’. Fue increíble que compartiera eso con nosotros. Era como tener a Superman en casa, ¡y era mi papá!”.

Esta pasión lo llevó a debutar en 1992 en varios circuitos independientes de México, pero su talento y nombre lo llevaron a las puertas de la World Championship Wrestling (WCW), donde despegó gracias a su explosiva personalidad. Sin embargo, en 1998 su alegría como luchador quedaría truncada. Previo al SuperBrawl VIII, Juventud Guerrera apostó su máscara contra el cinturón peso crucero de Chris Jericho. El “liontamer” dominó al “jugoso” y perdió la tapa. Más tarde, ese año, obtuvo su revancha, aunque ya con la cara al aire.

Tras un controvertido despido de WCW, Juventud dio paso a su carrera por TNA y WWE, en donde causó sensación como líder de los Mexicools y en donde al fin pudo conquistar su primer Campeonato de Peso Crucero frente a Nunzio.

Hoy forma parte de la icónica AAA, es productor y conductor de su propio show de televisión (La Arena, transmitido en World TV) y explora su faceta de músico como The Juice DJ. Sin embargo, su historia en el pancracio aún no ha terminado de escribirse. Con movimientos clásicos como la air juvi y la juvi driver, este luchador ya posee un lugar de honor dentro de la lucha libre internacional y cada ocasión que aún se sube al ring da muestra de lo que una leyenda viva es capaz de hacer.

Por Axel Salas

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