Jürgen Klinsmann es el nuevo villano de los EEUU

“Mientras permanecemos confiados en que poseemos jugadores de calidad en EEUU para avanzar a Rusia 2018, la forma y el crecimiento hasta este punto nos ha convencido que necesitamos ir...

“Mientras permanecemos confiados en que poseemos jugadores de calidad en EEUU para avanzar a Rusia 2018, la forma y el crecimiento hasta este punto nos ha convencido que necesitamos ir en una dirección distinta”.

Estas fueron las palabras de Sunil Gulati, presidente de la Federación Estadounidense de Futbol, cuando informó a la prensa internacional que Jürgen Klinsmann no sería más el Director Técnico del equipo. La noticia no sorprendió a muchos, Klinsmann llevaba años siendo el centro de las críticas de los expertos y aficionados. Tras dos fuertes derrotas en eliminatorias mundialistas, frente a México y Costa Rica, Gulati finalmente le leyó la cartilla al alemán.

Jürgen Klinsmann se hizo famoso en los años 90 como una estrella en la Selección Nacional de Alemania y fue parte del escuadrón que conquistó la Copa del Mundo en Italia 1990. Sin embargo, su viaje como centro de los medios comenzó en 2004 cuando se convirtió en técnico de su selección y fue duramente criticado por sus compatriotas. Por ejemplo, el ídolo Franz Beckenbauer cuestionó sus decisiones en las semifinales del Mundial de ese año, que terminaron por hacer que Alemania perdiera frente a Italia por dos a cero.

En 2011, Jürgen aterrizó en Estados Unidos con un breve currículum que incluía su dirección en el Bayern München y el Toronto FC. Sin embargo, su posesión más preciada era la confianza desmedida que Sunil Gulati le otorgaba con su selección. Estados Unidos necesitaba clasificar a la Copa del Mundo en Brasil y Klinsmann demostró ser un excelente líder de campaña al clasificarlos como segundos de su grupo. No obstante, la controversia no tardó en alcanzarlo. Poco antes de que el Mundial diera comienzo, el técnico afirmó en una entrevista para The New York Times que no creía que su equipo tuviera el potencial para ganar la Copa del Mundo.

Cuando EEUU perdió en octavos contra Bélgica, muchos, incluído el periodista Sam Borden de The New York Times, creyeron que la renuncia de Jürgen no tardaría en aparecer. No obstante, al finalizar la justa mundialista, se reveló que Gulati le ofreció un contrato de cuatro años al alemán antes de que este disputara un sólo partido en Brasil.

Su conocimiento táctico, su costumbre de usar jugadores fuera de sus posiciones originales y su hábito de culparlos, en lugar de culpar a sus decisiones y las derrotas terminaron por demostrar su ineficacia. Hoy el lugar de EEUU en Rusia 2018 no está seguro. Klinsmann sólo atinó a declarar:

“El soccer es emocional y muchas personas sacan conclusiones sin saber nada de lo que pasa dentro de un equipo”.

Aún no existen nombres para su reemplazo.

Por Axel Salas.

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