El Hoffenheim es un caso de éxito basado en la tecnología y la juventud

El Hoffenheim pasó del infierno de estar casi en segunda división a tocar el cielo y lograr su clasificación a la Champions League 2017-2018. La juventud de su entrenador y la tecnología son sus principales motores

La revolución del futbol alemán llegó con el equipo menos esperado: el Hoffenheim y, sobre todo, con un técnico que ni siquiera figuraba en el mapa mundial, Julian Nagelsmann. Con 28 primaveras cumplidas al tomar las riendas del equipo (actualmente 29), se convirtió en el director técnico más joven en la historia de la Bundesliga (él sí puede decir “me chingué la rodilla” y por eso no siguió con su carrera) y al paso del tiempo, junto a su equipo, en un caso digno de estudio.

Los primeros resultados que dio Julian al Hoff se transformaron en la salvación de la plantilla, un problema que había mantenido desde que el club accedió a la Bundesliga en 2008, pero que para la campaña 2016-2017 serían cosas del pasado.

La mano del joven técnico comenzó a notarse cada vez más en el equipo y de todas las grandes ligas europeas fue el último en perder el invicto en la temporada (28 de enero del 2017), después de ver su primera derrota desde el 14 de mayo del 2016. Posteriormente vencería al Bayern Múnich y, como último premio, se aseguró un puesto en la Champions.

Pero todo el éxito de Julian no se ha logrado solo porque sea capaz de alinear a los jugadores correctos o utilizar formaciones adecuadas. La verdad es que los buenos resultados del técnico, y del club en general, se deben a la tecnología. A esa herramienta que cada vez es más indispensable a la hora de formar plantillas y scoutear jugadores en cualquier deporte.

Con la ayuda de Deitmar Hopp, quien es el máximo inversionista del Hoffenheim y dueño de la empresa SAP (especializadas en soluciones de software), el Hoff fue uno de los equipos pioneros en utilizar la tecnología a su favor en el futbol alemán (en divisiones inferiores), al punto de ser llamado el equipo BETA o 2.0, gracias a que se sustenta en estadísticas y datos.

Una de las innovaciones iniciales radicó en conocer el rendimiento del jugador en tiempo real. En las calcetas se coloca un chip que manda información a sensores que están en el campo de entrenamiento. Estos resultados también le llegan al entrenador a través de una tablet o los google glasses, lo que le permite hacer recomendaciones de mejora al momento.

Al ver el éxito que generó con esa primera fase, el Hoffenheim a través de Hopp, decidió seguir invirtiendo en el progreso y se hicieron de dos herramientas más, que se convirtieron en el modelo a seguir: el Footbonaut (solo hay dos en Alemania) y el Helix.

El primero de ellos consiste en una caja que “lanza” balones a diferentes velocidades al jugador que esté realizando el entrenamiento y él debe colocarlo en el panel adecuado de los 64 que hay. Esta máquina permite mejorar la rapidez con la que se toman decisiones y la precisión misma de los pases.

Por su parte, el Helix es un monitor curvo de 180 grados que permite mejorar la visión periférica de los futbolistas, siempre necesaria en el terreno de juego. “Somos el único club de Alemania que combina estas máquinas. Las utilizamos desde que los niños tienen 12 años”, comentó el club en declaraciones recuperadas por El País.

Lo anterior se corrobora si se voltea a ver la actual plantilla del club. Los cuatro jugadores más jóvenes con los que cuenta Nagelsmann fueron sacados de su cantera, demostrando que el proceso que se está haciendo con los jóvenes es de vital importancia para el club. Además de estarse convirtiendo en la fábrica de jóvenes alemanes.

“La temporada pasada la gente nos preguntaba por qué seguíamos en zona de descenso si teníamos todo esto. Es fácil: si lo usamos sobre futbolistas de 28 años, no se verá un cambio tan grande, pero si te formas con estas tecnologías, sí que notarás la diferencia”, mencionó el club.

Sin embargo, meses después, queda claro que su objetivo de unir juventud con la tecnología está dando los resultados esperados. No, no es casualidad que tengan al técnico más joven de la Bundesliga y estén en cuarto lugar general.

Al parecer, el Hoffenheim es el equipo del futuro.

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