El gremio arbitral, el ejemplo perfecto de un harakiri moderno

Si hay un trabajo difícil de hacer en el futbol, ese es el de árbitro. Decisiones siempre criticadas, mentadas de madre y hasta jugadores agrediéndolos son lo que deben pasar...

Si hay un trabajo difícil de hacer en el futbol, ese es el de árbitro. Decisiones siempre criticadas, mentadas de madre y hasta jugadores agrediéndolos son lo que deben pasar cada fin de semana al momento de realizar su trabajo. Sin embargo, a la par de lo anterior, también deben padecer los comentarios agresivos que su gremio genera sobre ellos.

En los programas de televisión ya no pueden faltar esos analistas del arbitraje que, por supuesto, son gente que trabajó en ese puesto, pero que al paso de los años (parece) se les olvida lo que alguna vez fueron, pues se dedican a “destrozarlos” si cometen un error, como si a ellos nunca les hubiera sucedido.

Sin embargo, lo más lamentable son las críticas sin sustento y con falta de conocimiento en las reglas. El último ejemplo lo hizo notar el ex silbante Jorge Macías Romo en sus redes sociales. En el partido Morelia-Pumas, el árbitro en turno, Óscar Macías Romo, pitó un penal claro a favor del cuadro michoacano, pero decidió no expulsar al arquero Alfredo Saldívar después de realizar la infracción y solo mostrarle la tarjeta amarilla.

Tras su elección, los comentarios negativos del público en contra del silbante no se hicieron esperar, así como también la de los analistas y medios de comunicación. De acuerdo al propio Macías Romo, quienes calificaban la decisión como un error garrafal sin antes haber volteado un poco al reglamento, el cual cambió para este torneo, se equivocaron. Ya que afirma que en casos así se tratará de evitar un triple castigo (penal, expulsión y sanción) para el equipo dañado, en este caso Pumas. Es decir, el árbitro estuvo en lo correcto y no el gremio o los medios que tanto lo crucificaron.

Uno podría pensar que hasta ahí queda el asunto del error árbitral y sí, en ese partido no pasó a mayores ya que Monarcas ganó (en partido importante para su permanencia) sin problema alguno, pero al igual que Romo nos preguntamos: ¿y si Morelia hubiera perdido en su situación tan complicada? Imaginen las críticas que se hubiera llevado encima el silbante ¡por una decisión correcta!

Además, se debe considerar el hecho de que los medios o ex árbitros, hoy analistas, que dieron una postura incorrecta también influenciaron de mala forma al público que los vio, ya que sus opiniones estaban erróneas y con ese parecer se pudo quedar la afición.

Y es que no se trata de opinar nada más porque es su trabajo. Como en todas las profesiones u oficios, la gente se debe preparar y actualizar antes de poder ejercer comentarios o críticas. Pero en el caso de los ex silbantes, deben tener en cuenta que todo lo que mencionen, por ser especialistas y estar en una cadena a nivel nacional va a tener mayor eco. Ya sea para bien o para mal.

Repetimos: si en un acierto se fueron encima del silbante, ¿qué podemos esperar cuando se equivoquen? Cierto, ya lo sabemos. La empatía no existe y los expertos de la actualidad nunca se equivocaron, ¿verdad?

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