El futbol un deporte ¿de acosadores y machistas?

“El domingo 13 de noviembre en las Instalaciones deportivas del Atlético de Madrid, situadas en el Cerro del Espino en Majadahonda, una jugadora del TFC, equipo militante de la segunda...

“El domingo 13 de noviembre en las Instalaciones deportivas del Atlético de Madrid, situadas en el Cerro del Espino en Majadahonda, una jugadora del TFC, equipo militante de la segunda división nacional, fue grabada sin su consentimiento con un aparato móvil mientras se duchaba”

 

Así explicaba el Club Torrelodones lo sucedido a través de un comunicado. Los actos ocurrieron al finalizar el partido en contra de las colchoneras, alguien ingresó y grabó a la futbolista mientras se bañaba. Lo que causó que el club manifestara su inconformidad y total apoyo a su jugadora, también se informó que se hizo la denuncia ante la Comandancia de la Guardia Civil.

¿Existe machismo en el futbol?

En 1984 las mujeres fueron incluidas en este deporte que en su tiempo fue considerado “exclusivo para hombres”. Sin embargo, la incursión del género femenino no ha disminuido los casos en donde se ha violentado a las deportistas. En octubre de 2016, una árbitro fue agredida por un futbolista en la cuarta división del futbol argentino.

“Siento un dolor en la nuca, me doy vuelta y veo al 7 que se está yendo. No había nadie más”, declaró Maria Eugenia Rocco.

En un partido que disputaban Deportivo Merlo y el Argentino de Quilmes, María Eugenia, la juez de línea, fue agredida físicamente por el futbolista Emmanuel Francés. Las acciones fueron observadas por el árbitro central Jorge Broggi y denunciadas días después. No se ha ejercido ningún tipo de castigo en contra del futbolista e incluso la señaló de “mitómana”.

“Nunca en quince años de carrera se me ocurrió hacer algo así. Ella me agredió y me insultó, se paró como para pegarme, algo que nunca me pasó. Fue una situación extraña”, Emmanuel Francés.

Los futbolistas se han hecho “intocables” y mucho de esto se debe a su relación con los dueños de los equipos, incluso con los gobernadores de los estados en donde militan. La “ayuda” que el gobierno les da a los equipos de futbol en México es evidente: publicidad, instalaciones y dinero. Los jugadores son idolatrados abusan de los “privilegios” otorgados y son protegidos por la administración.

En México lo anterior se ha hecho evidente. Cuando el Atlante llegó a Cancún, lo hizo con ayuda del Gobierno de Quintana Roo. El Universal publicó en 2009 un texto sobre el entonces preparador físico del equipo: Román Barrón Bermúdez. El integrante del equipo golpeó a su novia ante los transeúntes, la mujer llegó al hospital y su familia denunció ante las autoridades.

“Barrón asegura que ni el gobernador Félix González Canto ni “El Guero” Burillo, ambos propietarios del reluciente equipo, permitirían que la denuncia llegue ante un juez. Los jugadores son héroes locales en Quintana Roo, y su preparador asegura que este estatus llega a su persona”, decía el artículo de El Universal.

El preparador nunca tocó la cárcel y después de siete años su caso sigue impune. Tal parece que ser futbolista (o estar dentro de este ámbito) sigue siendo un arma para romper las reglas en contra de la violencia contra las mujeres dentro y fuera del campo.

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