Dr Wagner Jr, la última leyenda que la Triple A vendió

La historia dorada de Dr Wagner Jr terminó con la caída de su máscara ante un rival sorpresivo y en una riesgosa apuesta a futuro de Triple A.

La noche del 26 de agosto de 2017 en la Arena Ciudad de México se hizo historia en la Lucha Libre Mexicana. Con un rápido conteo de tres sobre el hexágono de Triplemania XXV se perdió la máscara más importante del deporte en México de las últimas dos décadas, con ella la identidad de un luchador que marcó un época en el pancracio y mantuvo con vida a la Lucha Libre en la era de las estrellas fugaces. Dr Wagner Jr “murió” y Juan Manuel González Barrón es el nombre que portará su lápida.

Solo los más fervientes seguidores de Psycho Clown imaginaban este panorama, la máscara del “Galeno del Mal” lucía como uno de los últimos grandes trofeos e inalcanzables para cualquiera en el encordado (quizá junto a la de Octagón, Atlantis y las eternas del Hijo del Santo y Blue Demon Jr). Hoy, el payaso debe tener la tapa de Wagner en una vitrina hecha de oro para resguardar un objeto que muchos desearon y sangraron por él. No existe premio más grande hoy por hoy en la lucha libre.

Wagner conquistó el pancracio y logró una comunicación única con el público. Un personaje que conquistó al aficionado sin importar el bando al que perteneciera. Un hombre que logró que el público abucheara a figuras como Místico y Atlantis a su favor.

El Galeno es un hombre de muchos contrastes: pasó del bando técnico al rudo en varias ocasiones, cambió de empresas (AAA y CMLL entre otras) y se aventuró a mostrar su talento en muchas partes del mundo. Sin embargo hay algo que nunca cambió, la esencia de su duro personaje.

Desde su debut en 1986, el coahuilense mostró la rudeza que le fue heredada por su padre, el mítico Dr. Wagner. Con voz áspera e impresionante presencia mostró su depurada técnica en cada función, siempre cumplió con el espectáculo de la lucha libre, la lona era su especialidad aunque el aire no era extraño para él.  

Jungla del Norte, Drago, Green Demon I, Máscara Año 2000 Jr., Brazo de Oro, Rey Misterio, Pierroth y Máscara Año 2000 cayeron ante la presencia del Galeno en lucha de apuestas antes de que este último terminara destapado hace algunos días.

Con esta tapa, la Triple A hace una apuesta muy riesgosa, le da protagonismo a un luchador de moda como lo es Psycho Clown y lo catapulta al tope de su roster, además comienza una historia en la cual el Hijo de Dr Wagner Jr buscará venganza por su progenitor. El éxito no es seguro, la tres veces estelar “abandonó” a su máxima figura buscando el cambio generacional, sin embargo no tiene más máscaras de peso monumental en sus filas (posiblemente la muy rolada de La Parka).

“Para los que seguimos la trayectoria de Wagner Jr. sabemos que la vendió, con una mano en la cintura podría vencer a ese payaso, no cabe duda que el dinero influyó, porque si Wagner Jr quisiera que su máscara cayera en una buena lucha, se hubiera enfrentado a su gran rival Atlantis y esa seria no la disque ‘Lucha de la Década’, si no la de todos los tiempos”, fue uno de los comentarios que se leyó de los aficionados tras el resultado de la pelea.

Un sabor muy amargo quedó en la boca de todos los que somos aficionados a Dr Wagner Jr y la lucha libre en general. En lo personal nunca pensé escribir del lagunero y la pérdida de su máscara, mucho menos ante un rival como Psycho Clown.

México puede celebrar la historia y legado de un galeno que causó terror en los encordados de todo el país, que se convirtió en leyenda por su rudeza y que dio nueva vida a un deporte que ya muchos ignoraban. Nos guste o no la historia de Dr. Wagner Jr. ha terminado, no será lo mismo ver a Juan Manuel González Barrón y su nevada barba en el ring (espero de todo corazón que su historia no siga en grises destellos como le sucedió al maestro lagunero, Blue Panther). No hay duda, Wagner es la máscara.  

En su casa y con su gente se le respeta, eco que permanece y continuará con su heredero. Para muchos, el 26 de agosto de 2017 será un día de luto en la lucha libre, aunque en realidad fue el cierre dorado a una carrera y una máscara histórica ante un rival equivocado. Al final, solo le queda agradecer a Dr Wagner Jr por tanto y a Juan Manuel González por darle vida a un personaje que mantuvo con vida el corazón nostálgico del pancracio.

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