El crecimiento de la Concacaf es una realidad que afecta a México

Las selecciones de la Concacaf han aumentado su nivel y es indiscutible, al punto que le han complicado la vida a México en más de una ocasión.

“Los equipos son más competitivos, con futbolistas mejor preparados y que te juegan de tú a tú en cualquier cancha”, declaró Miguel Layún acerca de las selecciones en Concacaf.

Lejos han quedado las golizas de 7-0, 5-1 o cualquier resultado abultado como los que se daban entre México y Trinidad y Tobago. De algunos años para acá se ha dicho que la brecha entre la Selección Mexicana, Estados Unidos y el resto de los países que conforman la Concacaf se ha cerrado en lo que se refiere al nivel futbolístico y sí, así ha sido. Los resultados lo avalan.

La muestra más próxima es la clasificación hacia el Mundial de 2014, donde los aztecas quedaron por detrás de Estados Unidos, Costa Rica y Honduras; además de que se peleó hasta la última jornada por el boleto de repechaje con Panamá.

La selección tica es uno de los equipos que más ha crecido. El Mundial que realizó en 2014 fue sobresaliente, llegando hasta los cuartos de final y llevando a Holanda hasta los penales. Esta actuación le sirvió para ser considerado como el mejor representante de la Concacaf en el mundo, por delante de México en el ranking de la FIFA, hasta febrero de 2017.

Por su parte, Honduras tampoco ha hecho mal las cosas. Asistió a dos Copas Mundiales consecutivas, pero uno de sus momentos históricos fue haber ido al Estadio Azteca y sacarle los tres puntos de su casa a la Selección Mexicana, completando un “aztecazo” más para los tricolores.

Por si fuera poco, la liga hondureña, tras Brasil 2014, ha sido la más productiva en lo que se refiere a la importación de jugadores al extranjero. Durante los últimos tres años (2014-2017) 16 futbolistas han salido del país centroamericano.

Sin embargo, el crecimiento de las selecciones de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe no se quedan solo en aquellas que van al Mundial. Trinidad y Tobago y Jamaica lo sabe bien.

Los trinitarios demostraron su desarrollo en la pasada Copa Oro del 2015, donde compartieron grupo con los aztecas. Su accionar fue tan bueno y sorpresivo, que con México lograron un empate a cuatro goles y, además, le ganaron el primer lugar del sector.

En lo que respecta a Jamaica, también se atrevió a faltarle el respeto al “otro grande” de la región: Estados Unidos, al eliminarlo en las semifinales del torneo, aunque perdería el juego grande justamente contra México.

Y si se preguntan cómo han logrado mejorar, mucho tiene que ver la salida de futbolistas y en donde se desarrollan, ya que varios de ellos están en el extranjero. Si bien no es en ligas estelares, consiguen jugar en divisiones como la Championship de Inglaterra, Colombia, la MLS o el Ascenso MX de México, lo cual les permite un mejor desarrollo y conocer el futbol de los países que podrían enfrentar cuando haya partidos internacionales.

Es claro que los equipos centroamericanos cada vez son más competitivos y ver goleadas de escándalo, en su contra, es complicado. La brecha es más corta que la de hace veinte años atrás. Ver sorpresas en la Concacaf se ha vuelto posible y casi se produce una mayúscula en 2013, cuando México estuvo a nada de ser eliminado del Mundial y si no se cuida, puede volver a suceder en algunos años.

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