La casa del futbol mexicano recibió por cuatro días a 12 de los equipos que conformaran la Liga MX Femenil. Durante 19 partidos, las jugadoras demostraron que el balompié femenino tiene talento y mucha pasión.

Las gradas de las instalaciones ubicadas en Toluca, Estado de México, no se abarrotaron hasta la final. Sin embargo, los familiares y aficionados que asistieron a los encuentros de la Copa Femenil presenciaron un ambiente que fue más que ameno, cada uno de los asistentes y participantes del torneo celebraron con cada gol el inicio de una época que abrirá oportunidades para las mujeres deportistas en México.

De las 219 jugadoras inscritas en la copa, el 22% ha formado parte de los procesos de Selección Nacional Mexicana, desde la sub 15 hasta el conjunto mayor, entre las que destacan Mónica Ocampo (Pachuca), Cecilia Santiago (América) y Carolina Murillo (Tijuana). Siendo el América Femenil el equipo con más presencia en los selectivos nacionales.

 

Y es que uno de los objetivos más importante de la creación de la Liga MX Femenil es captar talento para que las futbolistas puedan llegar a formar parte de los representativos mexicanos y así mejorar las actuaciones en torneos internacionales.

Maribel Domínguez, pionera del futbol femenil en nuestro país, estuvo presente durante la Copa Femenil y se mostró emocionada por ver uno de sus sueños realizado. Y aunque Marigol no pudo beneficiarse de este torneo como jugadora, ahora como parte del cuerpo técnico de la selección pretende que este proyecto vaya mejorando.

Durante todo el certamen, las jugadoras mostraron el esfuerzo y todo el trabajo que cada uno de sus equipos realizó previamente. En tres jornadas, sin contar la final, se marcaron 73 goles entre 37 jugadoras.

 

El talento jugó hasta el último partido cuando el equipo con la mejor ofensiva, Pachuca, se enfrentó al conjunto con la mejor defensiva, Tijuana. Antes de la final, las Tuzas marcaron 18 goles, es decir, el 24.6% de las anotaciones de la copa. Mientras que las Xolas no recibieron ningún gol en las tres jornadas disputadas, pero terminaron perdiendo la final por 9-1 frente a las de la Bella Airosa.

Fuera de las canchas, las críticas, la polémica y los comentarios en contra del futbol femenil se hicieron presentes y nos hicieron pensar que la sociedad mexicana necesita ser educada y que aún no está lista para consumir el balompié femenino. Y aunque hay muchas prácticas contras las que se deben luchar como el machismo y la violencia de género, la afición se comportó a la altura dentro de la FMF.

Este torneo puede verse como un “primer ensayo” y aunque se le puedan encontrar errores de planeación, difusión o equipos disparejos (mismos que se deberán trabajar y corregir durante la marcha), lo cierto es que nada de eso debe demeritar lo verdaderamente importante: después de muchos años, México está desarrollando una liga de futbol femenil con el apoyo de las autoridades, equipos y de la afición.