¿Dónde debe pelear una persona que se cambió de sexo?, si un chico transgénero lo hace con féminas “tiene ventaja”, si lo hace con otros hombres “es raro”. Es en este limbo donde se encuentran las personas transexuales en el deporte en general, pero principalmente en los de combate.

La semana pasada el luchador colegial Mack Beggs, que representa a la Trinity High School en Euless, Texas, ganó su segundo título estatal dentro de la categoría 6A de 110 libras en chicas. A pesar del importante logro que lo colocó en la mira de algunas universidades en los Estados Unidos, salió entre abucheos del público.

Este es el escenario que Beggs y muchos otros atletas transgénero enfrentan y son expuestos, pues las reglas deportivas y comisiones atléticas los obligan a participar en las categorías que su sexo de nacimiento les indican, causando controversias y hasta insultos a su persona.

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¿Tenemos que exponerlos de tal forma a la crítica social por elegir su sexo?. En los Estados Unidos el 41% de los transexuales ha intentando el suicidio y en 32 estados pueden despedirte de tu trabajo si descubren que te cambiaste de sexo, según reportes de 2016.

Muchos dirían “claro que hay que señalarlos, están compitiendo con una ventaja”. Más allá de lo hormonal, las personas transgénero son las primeras en pedir estar dentro de la categoría de su nuevo sexo, pero las autoridades se los niegan.

Texas le prohibió a Beggs competir con hombres a pesar de haberlo solicitado. El estado de la estrella solitaria es uno de los siete señalados por prácticas discriminatorias junto con Idaho, Nebraska, Louisiana, Alabama, North Carolina e Indiana. En todos estos territorios cualquier atleta debe competir en su sexo de nacimiento.

Beggs tuvo que enfrentar hasta una demanda de un padre de familia que no quería que su hija lo enfrentara en la lucha.

Y es que si bien Estados Unidos ha avanzado bastante en cuanto a los derechos de la comunidad LGBTTTIQA, aún hay algunas prácticas que los ponen bajo el escrutinio público como la que les exige utilizar los baños de su género de nacimiento, poniendo a hombres transgénero en situaciones vulnerables al tener que ir a realizar sus necesidades a espacios destinados para mujeres y niñas.

“Este año quise robarle a la gente el punto de que se puede conseguir lo que sea. Inclusive si me ponen en esta posición, inclusive si yo no quise estar en esta posición, inclusive si yo quise luchar con los chicos”, declaró Beggs tras su triunfo.

El desconocimiento de los procesos a los que son sometidas las personas transgénero y la ignorancia provocan las polémicas fuera del espacio de lucha y hasta adentro de ella.

Kayla Fitts, quien mantenía un récord de 52-0 antes de caer en las semifinales con Beggs lo acusó de tener una ventaja por consumir esteroides. “La fuerza fue la diferencia, no lo anticipé. Yo entiendo si quieres cambiar tu género, lo entiendo totalmente. Pero hay un tiempo y lugar. lo puedes hacer después de la preparatoria o si lo quieres hacer, debes renunciar a los deportes. porque no creo que sea justo que estés tomando testosterona. Es un esteroide, sé que no es mucha, pero aún”, declaró al Dallas Mornings News.

Los abucheos muchas fueron opacados por los aplausos, dependiendo el lugar donde luchara.

Desde su transición, Beggs recibe 36 miligramos de testosterona semanas, cantidad permitida en competencias de High School en estado de Texas ya que es para propósitos médico, además de que son niveles muy bajos dentro de los protocolos en la terapia de reemplazo de testosterona permitida en los deportes de combate.

Hace algunas semanas en LOS PLEYERS escribimos un texto sobre Anne Veriato, una mujer transexual brasileña a la que se le dio la oportunidad de pelear en artes marciales mixtas con hombres. Dentro de nuestros post hubo algunos comentarios que reflejan el nivel de ignorancia que se tiene también en nuestro país.

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“El que sea tragamacanas no le quita la condición biológica masculina”, “y si el hombre le parte toda su máuser después toda la jotalangada lo acusara de machista opresor homofóbico maldito patriarcado y asi jajajajaja”, “¿En un octágono o en el circo?”, fueron solo algunos de los comentarios publicados en algunos de los shares de la nota.

Los tiempos siguen su marcha afortunadamente, pero desafortunadamente el desprecio, abucheos y críticas a los que son expuestos las personas que decidieron cambiar de sexo continúa.

Más allá de preguntarnos contra quién deberían de pelear, deberíamos preguntarnos ¿hasta cuándo regularemos la situación de las personas transexuales en términos sociales?, ¿cuándo nos educaremos para entender este proceso? y sobretodo ¿cuándo será el día que los respetos por el simple hecho de ser personas?