El verdadero Club de la Pelea está en un centro comercial embrujado de ChengDu

ChengDu, China, es la capital de las peleas clandestinas, sede del Monster Fight Club, el Club de la Pelea en un centro comercial embrujado.

En el mundo de las artes marciales y cualquier deporte de contacto existen leyendas de clandestinidad, mismas que se han utilizado para inspirar desde videojuegos (dígase King of Fighters o Street Fighter) hasta películas (casi todas las de Jean-Claude Van Damme). Estos Club de la Pelea no son algo extraño, han aprendido a vivir en secreto y en China encontraron un gran auge.

Qué importa si se habla de peleas de artes marciales con menores de edad, boxeo sin guantes y no sancionado o hasta peleas callejeras, este país tiene una amplia baraja de posibilidades para todos aquellos amantes de los golpes que tengan algunos billetes en sus bolsillos para apostar.

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El olor de cigarrillos impregna al lugar donde se llevan a cabo estas peleas.

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CHENGDU, CAPITAL DE LO BIZARRO

Ubicado en el sudoeste de China, ChengDu es una ciudad de más de 10 millones de personas con más de 2 mil 400 años de antigüedad y que sirvió de capital del Imperio Shu. También, esta localidad sirvió como capital de China durante la Segunda Guerra Mundial.

Hoy en día esta ciudad es una de las más importantes de la República Popular de China, pues es un centro económico y cultural importante. Al mismo tiempo es sede de un gran movimiento de deportes de contacto clandestino y sede de algunas de las noticias más bizarras en el deporte.

En abril de 2017 el presidente de la Asociación de MMA de Beijing, Xu Xiaodong, entabló una pelea con un maestro de Tai Chi llamado Wei Lei en redes sociales. A final de cuentas se enfrentaron en ChengDu donde Wu terminó a Wei en sólo 10 segundos.

Este enfrentamiento terminó en una serie de peleas entre los discípulos de ambas escuelas que estuvo a punto de terminar en una riña masiva que pudo ser disuelta por la policía local.

También la ciudad fue noticia cuando Jeremy May, ex peleador de The Ultimate Fighter, entrenaba huérfanos en las artes marciales para competir en el polémico gimnasio EnBo Fight Club. Y es que el gimnasio, así como el mismo Jeremy, se vieron envueltos en un escándalo en agosto pasado cuando su historia se dio a conocer. Tras reconocer que entrenaban a decenas de menores abandonados por sus padres o que murieron durante los disturbios en el Tíbet para competir en las artes marciales mixtas clandestinas, tuvieron que echar marcha atrás y regresar a muchos de ellos a sus comunidades.

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‘MONSTER PRIVATE FIGHT CLUB’

ChengDu es la casa de quizá el Club de la Pelea más “popular” del mundo. Y decimos popular por los ensayos del fotoperiodista Fred Dufour de la agencia AFP, además del reportaje del New York Times escrito por Chris Buckley y Adam Wu que se metieron a las entrañas de este oscuro lugar.

Con luces neon como faros en medio de la oscuridad y olor a cigarrillos, se levanta en ChengDu, China, el Monster Fight Club donde han desfilado peleadores de todas las tallas y tamaños, como bien puede participar un vagabundo, también han visto acción ex peleadores del reality The Ultimate Fighter del UFC.

Creado en 2015 e inspirado por la película de culto de 1999 “Fight Club”, el Monster Fight Club es dirigido por Shi Jian, gerente del lugar, y un personaje que solo se hace llamar Mr. Wang.

“Antes de todo esto, no tenía nada que ver con pelear… Me gusta divertirme y también hacer algo significativo, y luego vi esa película”. Shi Jian, gerente del Monster Fight Club.

El club estuvo localizado primeramente en un bar de karaoke, donde todos los viernes se dejaban de lado los micrófonos y abrían paso a los puñetazos, ofreciendo funciones de cuatro combates entre los que había boxeo, MMA o kickboxing principalmente teniendo a hombres de protagonistas, aunque ocasionalmente ofrecían peleas de mujeres.

En China existe un numeroso grupo de personas que son las que sancionan los deportes de contacto, por lo que conseguir una licencia es algo fluido. Sin embargo el club fue cerrado en noviembre del año pasado por problemas con la policía y las autoridades.

Ante esta situación, Monster Fight Club tuvo que reabrir sus puertas en enero del 2018 en un nuevo lugar: un sexto piso de un centro comercial en abandono, mismo que dicen los habitantes del lugar que está embrujado y los fantasmas acosan a los que osen pisar ese terreno que antiguamente era en cementerio.

Se ofrecen por evento de 4 a 5 peleas de boxeo, muay thai o artes marciales mixtas.

Al parecer, el club encontró la forma de que las autoridades miren de lado a su espectáculo cubriendo varias reglas: cero drogas en el inmueble, no más apuestas y prohibido que los clientes peleen a las afueras del club.

“Creo que es un gran escenario con mucho ambiente… Atraes a una gran multitud a este tipo de pelea y eso ayuda el desarrollo del boxeo”, declaró al NYT Liao Yanyun, quien es un boxeador amateur de 22 años que recientemente vio actividad en un combate.

Según información de AFP, los peleadores se llevan al rededor de 75 dólares por pelea, además más de 4 mil peleadores de 28 países diferentes han visto actividad en más de 2 mil peleas desde 2015.

Hoy los peleadores están obligados a usar alguna especie de guantes y el club debe tener un seguro médico para todos ellos.

El siguiente paso para ellos es llevar a peleadores de talla internacional a sus eventos, incluidos a profesionales de las artes marciales y personajes populares del Muay Thai en Tailandia.

Monster Fight Club dio solo un ejemplo y abrió sus puertas para mostrar cómo se manejan los deportes de combate en aquella parte del mundo, sin embargo aún hay muchos Club de Pelea de los cuales nunca hemos oído.
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