Existen equipos que con su nombre de nacimiento tienen marcado el destino de su grandeza. Uno de ellos es Capitanes de la Ciudad de México, que en su primera aparición en la Liga Nacional de Basquetbol Profesional (LNBP) está a un paso de llevarse el título.

El Monumento a la Revolución es la inspiración de su logotipo, referencia perfecta para lo que están causando dentro del basquetbol profesional, pues su presencia en la Liga provocó que la afición volteara a ver las duelas nuevamente sin importar la sede que pisara, incluso creando una rivalidad instantánea con el vigente campeón, Fuerza Regia, a quienes acaban de eliminar en las semifinales.

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“Que los Capitanes de la Ciudad de México se integren a la liga es muy buen golpe estratégico tanto en lo profesional como en lo logístico. El objetivo siempre fue llegar a 16 plazas, pero queremos proyectos consistentes y estables”, fue lo que comentó el comisionado de la LNBP, Alonzo Izaguirre, a principios de la campaña. Con 11 equipos en la campaña 2017-2018, Capitanes se ha convertido en un estandarte instantáneo en cuanto a un modelo de éxito deportivo.

Hoy y sin duda alguna, el protagonismo es la naturaleza de este equipo que cada semana llena el gimnasio Juan de la Barrera en la capital del país.

“El objetivo es crear una marca, un equipo que se pueda volver legendario, que sea un referente para los jugadores y un gran proyecto deportivo”, declaró Moisés Cosío, máximo accionista de Capitanes al Economista… Y vaya que lo han conseguido.

Fueron 6.5 millones de pesos lo que se invirtió para la creación de esta franquicia según Forbes (por el pago de la membresía y la participación en la campaña). La idea es recuperar la inversión en cinco años.

A pesar de que la NBA sigue con sus visitas a nuestro país cada temporada (siendo el 2017 un récord con cuatro duelos de campaña regular), la Ciudad de México estaba hambrienta de un equipo grande. Capitanes se convirtió en la sexta franquicia con sede en la capital después de la Ola Roja del 2000 al 2006, Estrellas Indebasquet en 2008, Pilares en 2009, Titanes Capital en 2010 y por último los Gansos Salvajes de 2012 a 2014.

Ir a un partido de Capitanes en su casa es empaparse del deporte ráfaga, desde el desfile azul y amarillo en las filas para ingresar al Juan de la Barrera hasta la comunión que existe entre equipo y afición cuando se reúnen 4 mil almas en un solo grito de apoyo.

No es extraño ver a niños en las gradas apoyando al equipo sujetando a un ajolote de peluche, y es que la franquicia adoptó a esta especie endémica de la CDMX como mascota. Otro de sus grandes aciertos.

“Qué mejor mascota para un equipo de Ciudad de México que una especie en extinción. Moisés Cosío no solo apostó por el ajolote, ha comprado un montón de ellos para criarlos y para intentar que no desaparezcan”, declaró el entrenador del equipo, Ramón Díaz, hace algunos días a Diego Mancera de El País.

No solo es la mascota, pues desde que se anunció la creación del equipo en la capital toda la organización ha estado presente y relacionándose con su comunidad. Tras los sismos de septiembre pasado que afectaron a la Ciudad de México, además de los estados de Oaxaca, Guerrero, Morelos y Puebla, elementos del equipos participaron en la recaudación de víveres y apoyaron los proyectos de recuperación.

Con una comunidad de más de 40 mil seguidores en Facebook y más de 4 mil en Twitter, el armado en Capitanes (no solo de jugadores, si no también en lo administrativo, comunicación y mercadotecnia) es la clave para el éxito que siguen cosechando en su novel existencia.

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Según datos de la Encuesta de la Afición al Futbol en 2018 de Consulta Mitofsky, el básquetbol se mantiene como el cuarto deporte más popular en México con el 23.8 del interés de la afición a los deportes, detrás del futbol (58), boxeo (34.6) y el beisbol (25.2). No nos extrañe que con el crecimiento y popularidad de Capitanes en la LNBP, el deporte ráfaga suba un peldaño para 2019.

Hoy la gloria toca la puerta de los capitalinos, la grandeza instantánea que consiguieron podría coronarse con un título en una temporada de ensueño. Sea cual sea el resultado, los Capitanes llegaron para ocupar un sitio de privilegio en el basquetbol nacional y rápidamente son el rival a vencer en cualquier plaza. ¿Habrá quien los detenga?