El beisbol es un deporte de vicios y perdiciones

El beisbol tiene un elemento inherente a él: los vicios de sus jugadores. Alcohol, mujeres o drogas se han convertido en una "rutina" para los peloteros.

En el mundo del beisbol es casi obligatorio que alguien te mencione a grandes jugadores que alguna vez fueron figuras. Nombres como el de Babe Ruth, Mickey Mantle o Alex Rodríguez (entre otros) comienzan a ser familiares para ti. Sin embargo, lo que nunca te dicen es lo que en su momento hubo detrás de ellos: sus vicios.

Y es que cuando uno juega al beisbol mientras es niño, nunca se imagina que ese deporte que practica, al que le dedica horas de esfuerzo, entrenamientos, regaños de entrenadores (también de los padres) y fines de semana pueda tener algo malo alrededor de él. Solo hay grandes historias y excelentes peloteros que lo dignificaron.

Por desgracia, esa perspectiva “romántica” comienza a cambiar cuando tienes un poco de curiosidad y comienzas a investigar. En ese momento te das cuenta que los grandes ídolos no son lo que esperabas. ¿Cómo que legendario Babe Ruth era catalogado como un alcohólico? Eso es imposible.

Sin embargo, así es el beisbol. Lleno de grandes historias, “héroes”, juegos épicos y vicios. Sí, “El Gran Bambino” fue uno de los primeros peloteros reconocido por todos gracias a su poderoso bateo, pero a la vez también fue ese emblemático jugador que podía beber hasta el cansancio, contratar prostitutas y fumar puros como chimenea una noche antes de un partido.

Y así como Ruth hay una gran cantidad de beisbolistas que se dejaron llevar por otros impulsos, como Mantle, que unas de sus perdiciones fueron las mujeres y el alcohol, rompiendo con el modelo a seguir que en su momento se construyó cuando era uno de los jugadores estelares en las Grandes Ligas.

Por supuesto, también están aquellos que después de brillar en la Gran Carpa se terminaron por perder gracias a las drogas o en el mundo de las apuestas, como le sucedió al dominicano Juan Domínguez y al también histórico Pete Rose respectivamente, quien es líder histórico de hits conectados (4,256), pero que su problema le ha impedido ser exaltado al Salón de la Fama.

Por desgracia, la situación de los vicios o adicciones no ha quedado ahí, pues con el paso de los años se “perfeccionó” al punto de llegar a usar sustancias prohibidas, como lo hizo una de las últimas grandes estrellas de los New York Yankees: Alex Rodríguez.

México no ha quedado exento de problemas con algunos beisbolistas que cayeron en el uso de elementos no permitidos. En abril del 2016, 45 jugadores fueron suspendidos por la Liga Mexicana de Beisbol después de no pasar un examen antidoping.

Sin embargo, uno de los peloteros que más se recuerdan que cayó en ese “infierno” fue Francisco “Pancho” Barrios, quien era figura de los Naranjeros de Hermosillo y llegó a las Grandes Ligas con Chicago White Sox. Lamentablemente se dice que las drogas y el alcoholismo lo llevaron a su muerte, a los 28 años.

Hoy en día, quitando el uso de sustancias prohibidas, parece que al menos el alcohol, las apuestas o las mujeres ya no afectan en demasía a los beisbolistas (o lo esconden mejor), pues los equipos tienen cada vez más control de los jugadores y tratan de mantener una imagen pulcra, por lo que cualquier actividad relacionada a vicios o altercados por estos motivos, ameritan suspensiones económicas o deportivas.

No, el beisbol ya no es el mismo de hace 50, 60 o 70 años, ya no es posible ver a un jugador comiendo como si no hubiera un mañana o fumando puros. Ahora, a lo más que llegan es a mascar tabaco (otro vicio de los peloteros), pero queda claro es que en el “rey de los deportes” siempre habrá guantes, bates, pelotas y adicciones, por más que los años sigan corriendo.

Publicidad