Atletas con discapacidad, tienen corazón de hierro

“Mi voz como defensora de las personas que tienen discapacidades está rompiendo barreras, mostrándole a la gente que todos enfrentamos retos que se pueden superar con pasión y trabajo duro”-Sarah...

“Mi voz como defensora de las personas que tienen discapacidades está rompiendo barreras, mostrándole a la gente que todos enfrentamos retos que se pueden superar con pasión y trabajo duro”-Sarah Reinertsen

Conocida por sus logros en Ironman, Sarah Reinertsen ha sido un ejemplo para los deportistas con discapacidad en los Estados Unidos y el mundo entero. A los siete años se le amputó la pierna izquierda por arriba de la rodilla, debido a un trastorno de crecimiento óseo llamado deficiencia focal femoral proximal. A sus 11 años observó a un hombre corriendo con una prótesis, esa imagen la llevó a imitarlo y romper barreras a sus corta edad. Los resultados fueron evidentes a sus 13 años al superar el récord en 100 metros planos de su categoría.

Obtuvo tres medallas de oro en campeonatos mundiales de triatlón (2003, 2007 y 2009), pero ahí no paró, fue la primera deportista con discapacidad en culminar un Campeonato Mundial de Ironman en Hawaii. No es la única que nos ha sorprendido, justo en Hawaii se encontró con Marieke Vervoort, aquella que en los Paralímpicos de Río de Janeiro 2016, emitió una frase que detonó la forma de ver el deporte.

“Primero podio, luego eutanasia”- Marieke Vervoort

La mujer que logró Campeonato del Mundo para discapacitados en los 100, 200 y 400 metros, y cuatro marcas mundiales, llegó a Río de Janeiro con una sentencia de muerte que hizo voltear las miradas hacia ella. Con qué valentía afirmó haber puesto su rubrica en los papeles para el proceso de su muerte en 2008. Pero no estamos en su cuerpo para conocer los dolores que le provoca una enfermedad degenerativa que paraliza sus piernas y le provoca un sufrimiento terrible que le hace desmayarse continuamente, el frío es su primer rival, pero ante ello continua con sus entrenamientos en su país natal: Bélgica.

Esa valentía la hace sonreír y decir que esa determinación “es una opción para cuando los dolores sean insoportables, pero no tiene fecha de caducidad”. En Río logró la medalla de plata en la categoría T52 de 400 metros. Al finalizar la justa sus palabras fueron de esperanza: “No quiero la eutanasia después de Río”, ahora solo espera que los dolores no sean tan fuertes para renunciar.

En México deportistas paralímpicos han dejado 281 medallas (Oro: 87. Plata: 89. Bronce: 97). De Brasil regresaron con un total de 15 preseas (Oro: 4. Plata: 2. Bronce: 9). En nuestro país los logros se deben al esfuerzo de los mismos deportistas, que lamentan la falta de apoyo gubernamental.

La presidenta del Comité Paralímpico Mexicano, Liliana Suárez, dijo antes de Río 2016: “Los ven como héroes, pero los ven así cuando las medallas ya están“.

“Ellos obtienen medallas por sí solos, es decir, lo hacen con muy poco apoyo oficial y a veces sólo de su familia”-Alberto Nájar (corresponsal de BBC en México).

A pesar de que México le debe sus resultados a los grandes atletas, aún no existe un deportista que nos haga cambiar nuestra forma de pensar como: Sarah Reinertsen y Marieke Vervoort.

 

 

 

Publicidad