El derroche de agua no es un tema alejado del deporte

La problemática del agua no es un tema alejado del deporte, pues en ocasiones llega a influir en su mal uso, aunque también han nacido campañas en pro de tener una mejor educación para concientizar sobre su importancia.

Uno, dos, tres, cuatro y los meses que sean necesarios te preparas para correr un maratón. Levantarse temprano, cuidar la dieta, revisar el cronómetro se vuelven parte del día a día de un fondista que busca terminar la prueba más exigente del atletismo. Sin embargo, hay un elemento que lo acompaña y es tan vital como las piernas cuando corre: el agua.

Sin el líquido, completar cualquier carrera sería un logro inexplicable y es por eso que en la organización de grandes carreras el agua se destinaba para los corredores es de gran cantidad y que en ocasiones termina por ser más de lo suficiente.

Por ejemplo, para el maratón de Chicago, considerado uno de los seis majors del mundo y también de los que más participantes recibe, tenía a disposición 320 mil litros de agua para los 45 mil participantes. Si se tiene presupuestado que el agua se termine, quiere decir que (en esa edición) cada corredor debió ingerir siete litros en promedio, una cantidad alta considerando que los módulos se encuentran a cada cinco kilómetros distribuidos en los 42.150 kilómetros que tiene el circuito.

Misma situación sucede en Londres, Berlín, New York, donde varios litros de este recurso son destinados para ayudar a los participantes, aunque probablemente no todos sean ocupados en las carreras.

Otro punto a considerar también es el hecho que los corredores cada vez que ingieren el líquido de alguna botella o bolsa, no lo hacen en su totalidad, pues apenas ocupan un poco para la rehidratación y el resto terminan por tirarlo y desperdiciando cantidades importantes de líquido.

“Las bolsas que están en los abastecimientos sería mejor que fueran más pequeñas, se desperdicia mucha agua, ya que no te tomas toda la bolsa al ir corriendo”, son algunas impresiones de los corredores.

Sin embargo, al ser pruebas donde el cuerpo puede llegar a su límite, siempre será mejor que haya reservas adecuadas para el apoyo de los “runners”. Además, también se debe considerar que cada corredor toma la cantidad necesaria para su metabolismo, por lo que no se puede escatimar en la entrega del agua.

Por supuesto, también está el otro lado de la moneda. Si bien en los maratones el uso de grandes cantidades de agua son justificables pues se entregan a los corredores, existen otro tipo de carreras y concursos, en lo que el desperdicio del líquido es altísimo e inexplicable, ya que sólo se hace por diversión.

El desperdicio del agua se ha convertido en un tema de importancia mundial y es por eso que las organizaciones han encontrado en el deporte la forma de ver por un mejor uso de este recurso.

La “Quinta Carrera del Agua” impulsada por la Conagua, en México, en 2016 entregó el dinero recaudado a una institución que ayuda a proteger y evitar el mal uso del agua. Por su parte, la maratonista Mina Guli creó la organización Thirst y el proyecto “run4water”, para educar a jóvenes en materia de protección del agua y hacer entender a la población que nos estamos quedando sin agua. Necesitamos conseguir que el ahorro del agua sea un tema de moda, que todo el mundo hable de ello.

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